viernes, 28 de diciembre de 2012

UN ESPÍRITU DIFERENTE



“Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente. . .” (Números
14:24, DHH).

¿Qué era lo que había en Caleb que hizo que la Biblia dijera que él tenía
un espíritu diferente?

¿Eres tú un hombre o mujer que tiene hambre y sed y clama a Dios: “Hazme un
hombre o mujer con un espíritu diferente”? ¿O eres un cristiano mediocre,
dispuesto a vagar en el desierto, dispuesto a pasarte la vida en mediocridad?

¿Qué era lo que había dentro de Caleb y Josué que los diferenciaba? ¿Por
qué tenían un espíritu diferente? ¿Qué distingue a un hombre o mujer que
tiene un espíritu diferente? ¿Por qué ellos no parecen ser comunes? ¿Qué
es lo que tienen ellos y porqué algunos de nosotros no lo tenemos? ¿Cómo es
que estos hombres y mujeres obtienen este espíritu diferente? Y la pregunta
más importante ¿Cómo puedo obtenerlo?

Un hombre joven en nuestra iglesia se determinó con firmeza a seguir a Jesús.
Cuando estoy con él me digo a mi mismo: “Jesús, yo quiero el tipo de
espíritu desesperado que este joven tiene. Quiero más de ese fuego y esa
unción, de esa pureza y santidad”.

Este joven dice: “Estoy decidido a seguir a Jesús, no en mi propia fuerza
sino en el poder del Espíritu Santo”. El corazón de este joven me dice:
“Estoy decidido a caminar con manos limpias y corazón puro”. En una época
de mediocridad, él ha decidido poner sus ojos en Jesús. Cuando otros alrededor
de él están dispuestos a presentar un show de luces con mucho ruido y pocas
nueces para acercar a una gran multitud, él está clamando: “Señor, yo no
quiero eso. Sí, yo quiero tener miles de almas salvadas, pero yo tengo hambre
de algo más de ti”


GARY WILKERSON

jueves, 27 de diciembre de 2012

¿CÓMO PODEMOS SABER QUE ESTAMOS VERDADERAMENTE "EN CRISTO"

(Nota: Estas evidencias están supeditadas a su primer arrepentimiento del
pecado: abandonar toda maldad, confiar en Cristo para la salvación eterna y
permitirle que le traslade de las tinieblas a Su reino de luz.)

1. Usted está en Cristo, si usted está siendo continuamente renovado. Los que
están "en Cristo" no se apoyan en una experiencia de conversión de una sola
vez. Por el contrario, constantemente claman por ser transformados y renovados
por el Espíritu Santo. Su oración diaria es: "Señor, saca de mí todo lo que
no se parece a ti."

"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas
pasaron, he aquí todas son hechas nuevas" (2 Corintios 5:17). "No por obras de
justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia nos salvó,
por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu
Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro
Salvador" (Tito 3:5 -6).

2. Usted está en Cristo si gobierna su vida por las Escrituras. ¿Reverencia y
teme usted la Palabra de Dios?

"El que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha
perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él" (1 Juan 2:5). La Biblia es
muy clara: Sabemos que estamos en Cristo si amamos y obedecemos Su Palabra.

3. Usted está en Cristo, si su fe se mezcla con la caridad. La escritura dice
que si usted no tiene caridad, o amor incondicional, usted no puede estar en
Cristo.

"Si yo tuviera el don de profecía, y entendiese todos los misterios y toda
ciencia, y si tuviese toda la fe, de manera que trasladase los montes, y no
tengo amor, nada soy" (1 Corintios 13:2). En este pasaje “nada” en el
griego significa, "No soy nada ahora ni nunca voy a serlo." En otras palabras:
"Sin amor incondicional por todos, soy un don nadie y siempre seré un don
nadie".

Usted puede ser un predicador dotado, un evangelista poderoso, o un maestro
ungido de la Palabra de Dios que camina en gran fe, pero si usted no tiene amor
por los demás, no es nada.
DAVID WILKERSON

miércoles, 26 de diciembre de 2012

EL GOZOSO SONIDO DE LA LIBERTAD

Cuando el año de Jubileo vino, cada deuda fue borrada. Todo leasing de
arrendamiento y posesiones volvieron de nuevo al propietario original, lo que
significa que el agricultor tendría su tierra y su familia de nuevo. Lea
acerca de esto en Levítico 25.

Se puede imaginar la alegría que tuvo lugar en Israel y Judá cuando sonaron
las trompetas. En ese momento, en el décimo día del séptimo mes, mientras
que el sumo sacerdote hacía expiación, cada siervo que había sido vendido
como esclavo fue liberado. Y a cada persona que había perdido su propiedad le
fue devuelto todo. Las familias se reunieron. Las casas fueron restauradas
¡Fue un tiempo de libertad, rescate y liberación!

Me imagino a los agricultores indigentes parados a lo largo de las líneas de
demarcación de su antigua propiedad, a la espera de pasar por encima tan
pronto como sonaran las trompetas. Ellos habían estado esperando diez años. .
. después cinco años. . . luego uno. . . y ahora contaba los minutos para
escuchar ese sonido alegre. Ellos debían estar pensado: "Voy a tener de vuelta
todo lo que perdí. ¡Es mío otra vez, porque este es el año del Jubileo!"

No iba a haber ninguna siembra o cosecha durante el año del Jubileo. En
cambio, el tiempo iba a ser dedicado al regocijo. Jubileo era un año entero de
Navidad todos los días para alabar a Dios por su gracia, su provisión y la
libertad.

Por favor, comprenda, la libertad proclamada en el Jubileo no fue una idea
nebulosa fundada en la fe. Era la ley de la tierra, todo lo que un deudor
tenía que hacer para que la ley se cumpliera era pararse sobre ella. Los
levitas actuaron como monitores o alguaciles para que todo el mundo tuviera
asegurada la justicia.

De vez en cuando, un amo pudo decirle a su siervo, "¡No te irás, tú sigues
siendo mi sirviente, vuelve al trabajo!". Pero aquel siervo podía reírse en
la cara del amo y decir: "Los dos sabemos lo que significa el sonido de la
trompeta. Es el sonido alegre de mi libertad. Usted no tiene derechos legales
sobre mí. ¡Soy libre!"

Cuanto debió la gente esperar y desear oír ese sonido alegre. Significaba
tener la libertad de decir: "Nada de mi pasado se levanta contra mí. He sido
liberado y nadie puede robarme mi herencia." Sin embargo, la persona en
esclavitud tenía que actuar con el fin de tomar posesión de su libertad o de
su propiedad perdida. Podía bailar y vociferar en la sinagoga todo lo que
quisiera, gritando: "¡Soy libre, Todo me ha sido restaurado!" Pero hasta que
saliera y reclamara sus derechos, no podía disfrutar de nada de eso. ¿Ve
usted lo importante aquí? La mayoría de los cristianos no han cobrado el
Jubileo que Jesucristo les ha dado. Muchos piensan que el "sonido alegre" hoy
no es más que palmas o bailar en un momento emotivo de la alabanza. Pero es
mucho más. Dios nos llama a apropiarnos de la libertad, la paz y la gloria que
Él nos ha dado a través del perdón de los pecados. ¡Tenemos que salir y
reclamarlo!
 DAVID WILKERSON

viernes, 21 de diciembre de 2012

CUANDO DIOS DICE: "CONFÍA EN MÍ", ¡LO DICE EN SERIO!

Piense por un momento acerca de todas las maneras que Dios ha satisfecho las
necesidades de su pueblo a lo largo de la historia.

Cuando Israel estaba en el desierto, no había supermercados o tiendas de
comestibles. No había ni siquiera una brizna de hierba a la vista. Pero Dios
hizo llover maná del cielo para que el pueblo tuviera pan, y Él hizo que las
aves cayeran desde el cielo para que tuvieran carne; Él hizo que el agua
brotara a borbotones de una roca, Y Él, sobrenaturalmente, mantuvo sus zapatos
y ropa intacta para que no se desgastara en cuarenta años de uso.

En el Antiguo Testamento, leemos que un profeta hambriento fue alimentado por
un cuervo. Un barril de comida y una botella de aceite se mantuvieron
abastecidos sobrenaturalmente y un ejército enemigo huyó al oír un ruido
extraño dejando detrás suficientes suministros para alimentar a toda una
ciudad de israelitas muertos de hambre.

En el Nuevo Testamento, leemos que el agua se convirtió en vino. El dinero fue
encontrado en la boca de un pez para pagar impuestos. Y cinco mil personas
fueron alimentadas con sólo cinco panes y dos peces.
Todos estos milagros de provisión nos gritan: "¡Dios es fiel. Puedes confiar
en Él!" Y en Levítico 25, leemos de otro fenómeno sobrenatural: una cosecha
especialmente oportuna en el año anterior al año de reposo para la tierra.

Luego, Dios mandó que el pueblo observar siete ciclos consecutivos de días de
reposo para la tierra: " Siete veces contarás siete años sabáticos, de modo
que los siete años sabáticos sumen cuarenta y nueve años,"(versículo 8). En
otras palabras: "Tú vas a celebrar este año sabático cada siete años,
durante un período de cuarenta y nueve años, siete veces siete años
sabáticos".

En términos bíblicos, el plazo de cuarenta y nueve años abarcaría toda una
generación. La implicación aquí es que tal plazo daría tiempo suficiente
para que toda una generación aprendiera a confiar en el Señor. Durante ese
tiempo, los padres y abuelos construirían una historia de fe, para poderle
decir a sus hijos: "¡Sí, es verdad! Dios suministró todo lo que
necesitábamos los primeros seis años, pero cuando el séptimo año llegó,
muchos de nosotros teníamos miedo; sin embargo, la provisión de Dios nos
alcanzó hasta el octavo año y hasta el noveno. A veces era aterrador, pero
siempre había suficiente. Nadie murió de hambre y nadie tuvo que mendigar.
Cada necesidad fue provista. ¡Dios puso a prueba nuestra fe y Él se mantuvo
fiel!"

El punto es que cuando Dios dice: "Confía en mí", ¡lo dice en serio!





DAVID WILKERSON
 

jueves, 20 de diciembre de 2012

DE PIE ANTE UN DIOS SANTO

« ¿Con qué me presentaré ante el Señor? ¿Cómo adoraré al Dios

Altísimo? ¿Debo presentarme ante él con holocaustos, o con becerros de un

año? ¿Le agradará al Señor recibir millares de carneros, o diez mil ríos

de aceite? ¿Debo darle mi primogénito a cambio de mi rebelión? ¿Le daré el

fruto de mis entrañas por los pecados que he cometido?» (Miqueas 6:6-7).



En este pasaje los israelitas estaban haciendo una buena pregunta: "¿Cómo

puede un humano acercarse a un Dios santo ¿Cómo podemos agradarle y ser

aceptados por Él. ¿Qué clase de sacrificio quiere de nosotros? ¿Nuestra

sangre, nuestros cuerpos, nuestros hijos?"



La respuesta de Dios aparece a lo largo de las Escrituras: "No quiero tus

sacrificios, tus buenas obras, tus promesas ni tus acciones morales. Ninguna de

estas cosas carnales es aceptable delante de mis ojos, nada puede agradarme o

deleitarme excepto Mi Hijo y que todos los que están reunidos en Él."



Piense en la persona más Íntegra que conoce, incluso esa persona no es

aceptada en la presencia de Dios fuera de Cristo. Todas las obras buenas de esa

persona, su naturaleza amable y su generosidad son trapos de inmundicia a los

ojos de Dios.



Entonces, ¿cómo seremos aceptados por Dios? Pablo escribe: "Él nos hizo

aceptos en el Amado" (Efesios 1:6). Nuestras buenas obras vienen como resultado

de estar en Él.



Si usted ha entregado completamente su corazón a Jesús, es probable que haya

expresado las mismas preguntas que Israel preguntó: "Oh, Dios, ¿cómo puedo

complacerte ¿Cómo puedo ser un deleite para ti? He hecho promesas y he

tratado de dar lo mejor de mí, pero cada vez que pienso que estoy progresando,

doy dos pasos hacia atrás. ¿Debería leer más de la Biblia? ¿Debería pasar

más tiempo en oración? ¿Debo testificar más? Señor, ¿qué quieres de

mí?"



Dios nos responde como lo hizo a Israel: "Yo no quiero ninguno de tus

sacrificios o buenas obras. Yo sólo reconozco la obra de mi hijo quien me

deleita y me complace. Te elegí desde antes de la fundación del mundo para

casarte con Mi Hijo. Te he cortejado y te he convencido, y a través de mi

Espíritu te traje a Él. ¡Yo no puedo odiar a mi propio cuerpo!"   DAVID WILKERSON

miércoles, 19 de diciembre de 2012

COMUNIDAD DEL EVANGELIO

El Espíritu Santo nos ha llamado a ser una "comunidad del evangelio". Muchas
iglesias están tratando de tener comunidad, pero no tienen una auténtica
comunidad bíblica porque el evangelio no está funcionando dentro de ellas;
realmente no saben cómo amarse unos a otros porque están tratando de tener
comunidad sin la Palabra de Dios.

En Lucas 8, leemos: "La madre y los hermanos de Jesús fueron a donde él
estaba, pero no podían acercarse a él por causa de la multitud. Alguien le
dijo: «Tu madre y tus hermanos están allí afuera, y quieren verte.» Pero
él respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y
la ponen en práctica.»"(Lucas 8:19 -21).

En ninguna parte de la Escritura se lee específicamente del evangelio de la
comunión, o de pequeños grupos, o de la consejería, o de la adoración. Por
lo tanto, usted puede preguntar, ¿qué es? Yo creo que Jesús nos estaba dando
la definición de una comunidad del evangelio aquí en Lucas.

Jesús estaba diciendo: "Mi comunidad no es la multitud que me rodea ni tan
sólo mi madre y hermanos. Mi verdadera comunidad del evangelio, mis hermanos y
hermanas, son los que escuchan, que conocen e invierten sus vidas en la Palabra
de Dios. Los miembros de mi comunidad oyen la Palabra y la hacen."

La verdadera comunidad del evangelio es del Evangelio de nuestro Señor
Jesucristo. Significa hacer la Palabra de Dios juntos, significa escuchar la
Palabra de Dios, amarse unos a otros y ayudar a los demás cuando no están
viviendo de acuerdo a la Palabra. Es un grupo de personas que construyen sus
vidas alrededor de oír la Palabra de Dios, comprendiendo lo que la palabra
está hablando y sabiendo que el Espíritu Santo es quien empodera esta Palabra
escrita.

Jesús es siempre el centro, el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Él es
todo en nuestra comunidad del evangelio y siempre debe ocupar el lugar
  preeminente a medida que crecemos juntos en Él.
  Gary Wilkerson
 

martes, 18 de diciembre de 2012

REGRESANDO AL CANTO DE VICTORIA

El Rey David cometió adulterio y luego hizo arreglos para que un fiel soldado
fuera asesinado y así él pudiera reclamar a su joven esposa. Él trajo
vergüenza a Israel y al nombre de su Padre Celestial. Él escondió esta
horrible oscuridad por un año completo y llegó al borde de la ruina total.
Sin embargo, incluso después de todo esto, Dios llamó a David un “varón
conforme a Su corazón” (Vea Hechos 13:22). ¿Cómo puede ser esto? El
secreto es que justo antes de que David estuviera a punto de caer, se humilló
a sí mismo y se arrepintió.

“…Confesaré mi maldad, y me contristaré por mi pecado” (Salmos 38:18).
Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio”
(Salmos 51:4). “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio…y no quites de mí
tu Santo Espíritu” (Salmos 51:10-11)

¿Estás preocupado y afligido por el pecado que te asedia? ¿Sientes que
estás a punto de caer bajo la pesada carga de todo esto? Si es así, entonces
estás en camino a la sanidad y liberación. Verás, cuando David se
arrepintió, finalmente fue capaz de divisar la luz al final del túnel.

“Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis
transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. ..Tú eres
mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me
rodearás” (Salmos 32: 5, 7)

Querido hermano, puedes regresar a tu alegría, simplemente confiesa y abandona
tu pecado y el Señor te perdonará y te liberará. Él está listo para besar
tu cuello, vestirte con un manto de justicia y ofrecer una gran fiesta delante
de ti. Entonces serás capaz de testificar junto con David:

“Muchos dolores habrá para el impío; mas al que espera en Jehová, le rodea
la misericordia.  Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo
todos vosotros los rectos de corazón” (Salmos 32:10-11)

DAVID WILKERSON

viernes, 14 de diciembre de 2012

LA CRISIS DEL MAR ROJO

El Antiguo Testamento enumera muchos tiempos de prueba del pueblo de Dios. Tal
vez el mayor ejemplo fue la crisis en el Mar Rojo. Esta crisis fue arreglada
completamente por Dios y creada por las órdenes que dio al pueblo de Israel.
La Escritura dice que fue Dios quien endureció el corazón del Faraón, causó
que los egipcios persiguieran  a Israel, y permitió que el ejército egipcio
los alcanzara junto al mar.

Dios le dijo al pueblo que acampara entre Migdol y Pi-hahirot, un lugar situado
entre dos puertos de montaña, con el mar al borde de un tercer lado (véase
Éxodo 14). La única vía posible de escape era ir de nuevo al desierto y fue
bloqueada por el ejército de Faraón que se acercaba. Los israelitas estaban
horrorizados por su situación, pero ¡su Dios los había llevado allí!

Permítanme señalar algo: Dios podría haber golpeado las ruedas de los carros
de los egipcios en cualquier momento, dejándolos varados y matándolos de
hambre en el desierto. Pero, en cambio, esperó hasta que estuvieron entre las
paredes del mar dividido.

Dios podría haber enviado la nube sobrenatural sobre el campamento de los
egipcios para confundirlos. Los soldados habrían corrido entre la niebla
confundidos durante días. Pero, en cambio, eligió enviar la nube detrás de
los israelitas como protección.

O Dios pudo haber enviado un solo ángel para matar a todo el ejército egipcio
en un abrir y cerrar de ojos. De hecho, Él podría haber elegido destruirlos en
cualquier momento. Pero el Señor no hizo ninguna de esas cosas. En cambio, Él
apretó a Israel en esta situación difícil y alarmante, una crisis de la que
era imposible escapar por medios humanos.

Creo que el Señor tenía dos objetivos al permitir esta situación imposible
para su pueblo:

  * Estaba decidido a aniquilar a los enemigos de Israel, nunca más tendrían
que mirar por encima del hombro con miedo. Dios estaba diciendo en esencia:
"Voy a esparcir cuerpos de tus enemigos a lo largo de la costa para que pueda
ver cada uno de ellos muerto. ¡Entonces sabrás que tengo todo el poder!"
  * Dios quería dar una oportunidad a su pueblo para poner sus vidas en Sus
manos,  estar quietos y confiar en Él para darles dirección.

¿Cómo sabemos que Dios ha colocado esta situación terrible para poner a
prueba a su pueblo? Su propia Palabra lo dice: "Debes recordar todo el camino
por el que Jehová tu Dios te ha traído estos cuarenta años en el desierto,
para afligirte, y para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si
habías de guardar sus mandamientos, o no". (Deuteronomio 8:2).


DAVID WILKERSON

jueves, 13 de diciembre de 2012

LA IDOLATRÍA TRAE ENGAÑO

¡Los idólatras viven en el engaño, creyendo que la mentira es verdad!

"Por cada uno de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran en Israel,
que se hubiere apartado de mí, y hubiere puesto sus ídolos en su corazón, y
establecido el tropiezo de su maldad delante de su rostro, y viniere al profeta
para preguntarle sobre mí, yo Jehová le responderé por mí mismo "(Ezequiel
14:7).

Este pasaje significa: "Porque ustedes están endurecidos en su pecado sin
ningún deseo de convertirse y arrepentirse, cada palabra que escuchen a partir
de ahora, los confirmará en su engaño. Incluso la predicación que oirán les
hablará de sus ídolos."

Vemos un cuadro de esto con el rey Acab en 1 Reyes 22. Este hombre era
probablemente el rey más malvado de la historia de Israel. En este momento se
había alineado con el rey Josafat para ir a la batalla contra Ramot de Galaad.

La Escritura dice: "Y el Señor dijo: ¿Quién inducirá a Acab, para que suba
y caiga [ser derrotado] en Ramot de Galaad? Y uno decía de una manera, y otro
decía de otra manera, y salió un espíritu y se puso delante de Jehová, y
dijo: Voy a convencerlo. Y el Señor le dijo: ¿De qué manera? Y él dijo: Yo
saldré, y seré espíritu de mentira en la boca de todos sus profetas. Y dijo:
Le inducirás, y aun lo conseguirás; ve, pues, y hazlo así." (1 Reyes
22:20-22).

Vemos uno de los peores idólatras de todos los tiempos, un hombre cuyo
corazón quedó cautivado por la codicia y la lujuria, consultando al Señor.
Entonces, ¿qué le dio Dios a Acab? Él le dio cuatrocientos profetas que le
mentían y eran eco del deseo en su corazón: "¡Ve a la batalla! Todo se ve
muy bien. Hay paz y prosperidad por delante”.

¡Qué tragedia horrible! Acab no podía oír la voz de Dios por los ídolos
arraigados en su corazón. Dios le respondió enviándole un poder engañoso…
uno que lo destruiría.

"…y con toda falsedad e iniquidad para los que se pierden, por no haber
querido recibir el amor de la verdad para ser salvados. Por eso Dios les envía
un poder engañoso, para que crean a la mentira," (2 Tesalonicenses 2:10-11).


DAVID WILKERSON

martes, 11 de diciembre de 2012

ENCONTRANDO LAS CLAVES DE LA VICTORIA

Tan pronto como comencé a estudiar el Nuevo Pacto, comenzaron a salir verdades
gloriosas de los acuerdos de Dios con Israel en el Antiguo Testamento. Pablo
afirma: "Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para
amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos" (1
Corintios 10:11). Sentí al Señor preguntándome: "David, ¿quieres las claves
de la victoria? ¿Quieres saber cómo vencer el pecado, la carne y el diablo?
¿Quieres saber cómo batallar contra el enemigo? Entonces ve a mi Antiguo
Testamento y aprenderás de los ejemplos que hay allí. Yo los he escrito todos
para ti, para que puedas aprender las lecciones de la obra divina".

En la noche de Pascua, ni un solo israelita estuvo en peligro  cuando el ángel
de la muerte arrasó Egipto. Cada hombre, mujer y niño de Dios descansó
protegido y seguro bajo la cobertura de sangre que fue rociada en los postes de
las puertas de sus casas (Éxodo 12). Este cuadro de seguridad representa el
poder protector de la sangre de nuestro Señor sobre Sus hijos hoy en día.
Como cristianos, tenemos que creer y confiar que tenemos la sangre de Cristo
derramada en los postes de las puertas de nuestro corazón.

La confianza de Israel en la sangre del cordero sacrificado logró muchas cosas
en sus vidas. No sólo los protegió del ángel de la muerte, sino que también
los sacó de Egipto y los libró de la esclavitud del Faraón. Sin embargo,
había otros enemigos de los cuales Israel necesitaba librarse. Asimismo hoy,
nuestra confianza en la sangre de Cristo va más allá que el obtener la
salvación para la eternidad. También implica descansar en el poder de Dios
para librarnos de toda fortaleza del enemigo.

Por favor, no me malinterpreten. Si eres salvo - vives bajo la cobertura de la
sangre de Cristo, confiando por la fe en Su obra en la cruz por ti – eso es
absolutamente maravilloso. Pero, ¿Qué hay acerca de tu batalla constante
contra el poder del pecado que se libra dentro de ti? ¿Qué pasa con tu
hábito que te acosa? ¿Qué poder tienes para batallar contra estos enemigos
de tu alma?

El hecho es que, incluso si hemos sido salvados y asegurados por la sangre de
Cristo, todavía estamos inmersos en una batalla contra abrumadores
principados, poderes satánicos y fortalezas demoníacas. Tenemos que reclamar
el poder que está disponible para nosotros a través del Nuevo Pacto de Dios,
¡Pero ese poder viene sólo por la fe!

DAVID WILKERSON

lunes, 10 de diciembre de 2012

LA RESPUESTA DE DIOS PARA LOS IDÓLATRAS

“Tanto los falsos profetas como quienes los consultan serán castigados por
sus pecados. De este modo, los israelitas aprenderán a no alejarse de mí y
por tanto a no contaminarse con el pecado. Ellos serán mi pueblo y yo seré su
Dios. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!"(Ezequiel 14:10-11).

Dios nos está diciendo suavemente: "Voy a hacer lo que sea para que abandones
tus ídolos contaminados no voy a dejar que caigas en el engaño y la
destrucción, te voy a atraer de nuevo hacia mí mismo… pero, si eso no
funciona, voy a tener que castigarte."

“Cuando se reúnan con ellos y vean cómo se comportan, entenderán que lo
que hice a Israel no fue sin motivo. ¡Yo, el Señor Soberano, he hablado!"
(Versículo 23). El Señor está diciendo: "Sabrás que mi trato fuerte es por
una razón porque simplemente no voy a dejarte ir."

¿Tiene usted una piedra de tropiezo de iniquidad en su corazón? ¿Está
engañado por una atadura que podría destruirle? Si es así, y si usted se
encuentra bajo la convicción de este mensaje, hay esperanza para usted.

No importa lo que su ídolo es - codicia, pecado sexual, pornografía, alcohol,
drogas, amargura o rencor. Pídale a Dios que abra sus ojos a su pecado y
búsquele a El para recibir revelación al respecto. Pida el Espíritu Santo
infundir el temor de Dios en usted, y ablandar su corazón a Su voz de
convicción de pecado. Usted debe odiar su pecado y determinar no hacer las
paces con él.

Clame a Él ahora: "Señor, no me dejes ciego. Si hay falsas ilusiones o
engaño en mí, ex ponlo. No quiero creer más mentiras sólo quiero oír tu
voz, tu tienes poder y autoridad para gobernar mi vida."

Hay liberación para usted si realmente desea. Un día, pronto se dará cuenta
de que ya no es más un esclavo, sino un hijo de Dios puesto en libertad por la
verdad.
DAVID WILKERSON

viernes, 7 de diciembre de 2012

¡JESÚS ES NUESTRO JUBILEO!

“El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido
para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones
heridos,     a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los
prisioneros, a pregonar el año del favor del Señor y el día de la venganza
de nuestro Dios, a consolar a todos los que están de duelo, y a confortar a
los dolientes de Sión. Me ha enviado a darles una corona en vez de cenizas,
aceite de alegría en vez de luto, traje de fiesta en vez de espíritu de
desaliento. Serán llamados robles de justicia, plantío del Señor, para
mostrar su gloria."(Isaías 61:1-3).

Estamos familiarizados con este pasaje como una proclamación de la victoria de
Cristo sobre la muerte y el pecado. Sin embargo, Isaías está usando el
lenguaje del Jubileo aquí. Él está diciendo: "¡Dejen que el estallido de
trompetas anuncie el año alegre y gozoso de libertad que nuestro Salvador nos
ha dado!"

Este pasaje se refiere también a la escena de la ascensión de Cristo en
gloria. El Padre celestial, después de contemplar los sufrimientos terribles
de su Hijo bendito, preparó una entrada gloriosa para Jesús al cielo. De
hecho, mientras Cristo hizo su ascensión, fue escoltado por un ejército de
ángeles y multitud de carros: "Los carros de guerra de Dios se cuentan por
millares; del Sinaí vino en ellos el Señor para entrar en su santuario.
Cuando tú, Dios y Señor, ascendiste a las alturas,"(Salmo 68:17-18a).

Nuestras mentes finitas no pueden alcanzar a concebir este evento glorioso.
Mientras  Cristo se acercaba a la ciudad eterna de Dios, montado en su caballo
blanco, fue escoltado por esa gran procesión. Y al entrar en las puertas, las
trompetas de Dios comenzaron a sonar: "Subió Dios con júbilo, Jehová con
sonido de trompeta" (Salmo 47:5).

Este fue el alegre sonido de trompetas, a todo volumen, ¡anunciando a los
creyentes el año de jubileo! El sonido proclamado a toda la humanidad: "He
hecho provisión para que puedas salir de la cárcel, para que sea restaurada
tu familia, y tengas todo lo necesario para una vida plena. Tienes la libertad
para vivir sin temor a ningún  enemigo. ¡Entra ahora en mi gozo!"

DAVID WILKERSON

jueves, 6 de diciembre de 2012

AVANZAR HACIA LA PLENITUD EN DIOS

Lot hubiese muerto en Sodoma si Dios no hubiese tomado el asunto en sus propias
manos. El Señor literalmente agarró a  Lot y su familia y los sacó de la
ciudad: “Y deteniéndose él, los varones [ángeles] asieron de su mano, y de
la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de
Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad”
(Génesis 19:16)

¡Qué gloriosa imagen de gracia! Mientras Lot se detenía al borde de la
destrucción, sin fuerza o voluntad para liberarse a sí mismo, Dios guió de
la mano a este hombre que estaba confundido, engañado y atado al pecado, a un
lugar seguro. Dios estaba diciendo en esencia a Lot: “Yo te amo y no voy a
permitir que mueras en este holocausto. Tú eres un hombre justo, Lot, y yo te
he advertido ¡ahora ven!”

“Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los
impíos” (Romanos 5:6). El significado literal de “éramos débiles”
aquí es “sin capacidad o voluntad”. Dios dice que Él está dispuesto a
actuar en nuestro favor porque nosotros no tenemos nada que ofrecer.

El Señor tenía una directiva más para Lot: “Escapa por tu vida; no mires
tras ti…escapa al monte, no sea que perezcas” (Génesis 19:17). La montaña
aquí representa la presencia de Dios, un lugar a solas con Él. Vemos que esta
imagen se repite a través de las escrituras: Fue en una montaña que Moisés
fue tocado por la gloria de Dios…que Cristo fue transfigurado ante sus
discípulos….que Jesús buscó a su padre en oración. Todas estas cosas
ocurrieron en una montaña.

“Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado en la ciudad de
nuestro Dios, en su monte santo” (Salmos 48:1). “Venid, y subamos al monte
de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y
caminaremos por sus sendas” (Isaías 2:3). El mensaje aquí es: “Cuando
Dios te libera por la fe en Sus promesas, ¡Corre directamente a Su monte
santo!”

Aun así, Lot no estaba dispuesto a correr a la presencia de Dios, en lugar de
ello, le pidió a Dios que le permitiera tomar un desvío a Zoar. Le dijo:
“Mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera”
(Génesis 19:19).

Dios se lo permitió, pero con el tiempo Lot terminó en la montaña, pero una
vez que estuvo allí, le pasó algo peor que lo de Sodoma. Lot se embriagó y
fue seducido por sus dos hijas, quienes dieron a luz hijos de actos
incestuosos. ¡Qué cuadro más trágico! Y todo esto pasó porque Lot, pese a
haber sido liberado, no avanzó hacia la plenitud en Dios.
DAVID WILKERSON
 

miércoles, 5 de diciembre de 2012

SU PROMESA ES TODO LO QUE NECESITO

Dios sella todas sus promesas con un juramento y tenemos el derecho "legal" de
mantenernos sobre ellas. Dios no puede retractarse de ninguna de sus promesas,
de lo contrario no sería Dios. Así que podemos sostener cada promesa y decir:
"Señor, voy a estar de pie en lo que has dicho".

Usted puede decir: "Espera un minuto. ¿Quiere decir que no debemos estar en
comunión con el Señor?" No me refiero a eso. Pero el hecho es que nuestra
comunión con Dios no se limita a la adoración, la alabanza o la oración.
Estamos en comunión con Él activamente cuando descansamos en la Palabra
escrita, la Palabra revelada y nuestra comunión con Él también incluye
confiar en Él.

El Espíritu Santo nos "habla" sobre todo porque nos lleva a pasajes bíblicos
pertinentes que nos muestran la mente de Dios sobre cualquier asunto y nos dice
cuáles son los pasos a seguir. ¿Por qué habría de hablar con una voz
interior cuando no hemos "escuchado" su voz revelada en la voz escrita?

Dios no tiene que decirnos todo o revelarnos todos sus planes para nosotros. De
hecho, podemos tener intimidad con Dios simplemente por renunciar a nuestros
esfuerzos por averiguar su voz. Este tipo de intimidad dice: "Señor, aunque
nunca he oído una sola palabra tuya, aun así, me das todo lo que necesito.
Sé que me amas. Tu Palabra ha venido a mí y voy a descansar en ello."

David es un ejemplo de este tipo de confianza. Cuando este hombre de Dios
yacía en su lecho de muerte, dijo: "En verdad, ¿no es así mi casa para con
Dios?..." (2 Samuel 23:5). En otras palabras: "No he visto aún el cumplimiento
de todas las palabras que el Señor me ha dado, sin embargo, se me ha dado la
promesa de que mi casa no caerá."

David no tuvo ningún profeta cerca, diciéndole estas cosas. No tuvo un
sueño, ninguna visión, ninguna voz interior que le hablaba. En cambio, cuando
se enfrentó a la eternidad, él dijo: "Dios me dio una promesa del pacto en Su
Palabra. Y voy a ir de pie en la eternidad con esa promesa."

David continuó en el mismo versículo: "Porque esto es toda mi salvación y
todo mi deseo." Él estaba diciendo, en esencia: "Puedo enfrentar la muerte
ahora porque Su promesa es todo lo que necesito."

Nosotros podemos fallar en nuestro discernimiento, y puede fallar nuestro
oído, y nuestras decisiones, pero podemos regocijarnos en nuestro Dios, que es
nuestra fuerza. ¡Simplemente debemos rendirnos, quedarnos quietos y ver la
salvación!
DAVID WILKERSON

martes, 4 de diciembre de 2012

DIOS ESTÁ TRABAJANDO A NOMBRE SUYO

Las murallas de Jerusalén estaban siendo reconstruidas, pero Nehemías vio el
pecado, la esclavitud y el desaliento que comenzaba a cautivar los corazones de
las personas.
"Tan pronto como empezó a oscurecer. . . ordené que cerraran las puertas de
Jerusalén al caer la tarde, antes de que comenzara el sábado, y que no las
abrieran hasta después de ese día. "(Nehemías 13:19, NVI).

En este pasaje Nehemías es un tipo del Espíritu Santo y el Espíritu de Dios
está diciendo, "Sé de su tendencia y sus impulsos. Sé que la tentación
será la de tomar el día de reposo para hacer lo impuro. . . y olvidarse de
mi". Así que incluso antes de que estuviera oscuro, Nehemías cerró las
puertas.

Su Padre celestial se está moviendo en su vida para resolver su problema,
incluso antes de que usted sepa que tiene un problema. Dios se está moviendo a
su favor incluso antes de que el pecado se establezca, y antes de que se afiance
¡Dios está trabajando! Los antiguos puritanos lo llamaban “gracia
preventiva”; la gracia en acción antes de que venga la tentación. Incluso
antes de que Adán y Eva salieran del Jardín y antes de que el pecado
comenzara a tomar fuerza en el fruto, Dios dijo a la serpiente: "Porque el Hijo
(Él estaba hablando de Su Hijo, Cristo Jesús) te herirá en la cabeza"
(Génesis 3:15, mi paráfrasis). Después de engañar a Adán y Eva, antes de
que Satanás se deslizara y comenzara a moverse por todo el mundo para engañar
a los hijos de Adán y Eva, Dios dijo: "Tengo un plan en acción."

Dios no está parado al margen de su situación diciendo: "Si te encuentras en
ese pecado, ven a mí, arrepiéntete y te perdono de nuevo." Sí, Él hace eso,
pero es mucho más. Dios está obrando a nombre suyo, incluso antes de que la
tentación venga Él construye un muro en su vida, levantando gracia y madurez
en usted, dirigiéndole a través de un proceso espiritual para su crecimiento
donde usted necesita ser fortalecido, línea por línea, precepto por precepto.
¡Dios ya ha planeado su victoria!
GARY WILKERSON

lunes, 3 de diciembre de 2012

¡SABER QUE DIOS ES BUENO!





Dios es bueno en su vida, El le cuida y le protege. No hay una sola cosa en su
vida, ningún hábito, pecado o dificultad emocional que usted enfrente sobre
la que Jesús no tenga el poder.

Cuando Nehemías llegó a Jerusalén y vio la terrible y devastada condición
de la ciudad él lideró al pueblo judío que vivía allí a una gran avanzada
espiritual y a un tiempo de reconstrucción (ver el libro de Nehemías). Puedo
decirle hoy, tal como Nehemías dijo a su pueblo en aquel entonces, que si
usted confía en Jesús y vuelve a Él con todo su  corazón su energía y su
vida, Satanás y sus enemigos serán aplastados, conquistados y derrotados
completamente. Ningún  de los enemigos que profundamente se ha interpuesto
contra usted tras cualquier puerta se podrá proteger, esos enemigos tendrán
que retirarse, serán obligados a huir.

Viejos hábitos, antiguos miedos y viejas adicciones acechan afligiéndonos y,
a veces nos volvemos de nuevo a ellos. Pero Dios nos está diciendo: "¡Fija
tus ojos en mí! Si me dejas ser tu victoria, veremos el final de esto."
¡Escuche lo que Dios está diciendo!

Si dejamos que Él sea nuestra victoria entonces hemos visto lo último de
nuestro enemigo. Oh, el enemigo aún nos abofeteará tal como lo hizo Jesús
cuando lo dejó después de las tentaciones en el desierto. Pero si usted
mantiene a Jesús en el muro de su corazón, en el muro de su vida, Él
erradicará todas esas dificultades emocionales.

Usted puede estar viviendo con temor a patrones habituales de pecado, cosas a
las que usted podría regresar. Usted sabe que ha sido limpiado de todo ello
pero, están tan cerca que siente que en cualquier momento puede ser llevado
nuevamente a la esclavitud y tiene miedo.

Estoy aquí hoy para llamarle a un lugar de protección y seguridad en Cristo
Jesús cuando confíe en Él con todo su corazón.

"Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro
Señor Jesucristo" (1 Corintios 15:57).
DAVID WILKERSON

viernes, 30 de noviembre de 2012

En el camino en este día junto a mi amigo Jesús , el de Nazareth . Observe a los que caminan a nuestro lado.Vi a mi amigo ayudar al necesitado, al desamparado ,al ignorado, al incomprendido,al que buscaba ser amado.al desalentado. levantar las manos caídas, sanar al corazón herido.
A medida que transitamos el camino, su ser se iluminaba cada vez mas y el amor que emanaba aumentaba
Me dijo : El secreto de ser feliz y transformado es no ser indiferente con el que camina a nuestro lado.
ALICIA CALERO

DUREZA DE CORAZÓN

"El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y
no habrá remedio" (Proverbios 29:1).

La palabra hebrea para reprendido en este versículo se refiere a la enseñanza
correctiva y las palabras para decir sin remedio significan "sin cura, sin
posibilidad de liberación." Este versículo nos dice, en primer lugar, que la
dureza de corazón es el resultado de rechazar repetidas advertencias y hacer a
un lado todo el galanteo de la verdad. En segundo lugar, nos dice que con el
tiempo tal dureza se hace imposible de curar. Entonces, ¿quiénes son las
personas que más a menudo escuchan estas advertencias? Supuestamente ellos son
cristianos; son quienes se sientan en la casa de Dios cada semana a escuchar los
sermones de reprensión.

Usted puede preguntar, "¿Qué es exactamente un corazón duro?" Es uno que
determinadamente se resiste a obedecer la Palabra de Dios, es imposible de
mover e inmune a la reprensión y advertencias del Espíritu Santo.

La trágica verdad es que a pesar de escuchar los mensajes de fuego enviados
desde el cielo, multitudes de cristianos no practican lo que oyen. Se niegan a
permitir la entrada de Dios en ciertas áreas de su vida y mientras continúan
oyendo sin escuchar la dureza empieza a arraigarse.

Por el contrario, hay muchos pecadores cuya dureza de corazón ha sido curada.
Al principio maldijeron a Cristo y enojados sacudieron el puño en la cara de
Dios. Pero cuando oyeron el evangelio y sintieron el reproche puro y amoroso
del Espíritu Santo, sus corazones se derritieron. Ellos se arrepintieron y se
volvieron a Jesús.

La vida del hijo de Madalyn Murray O'Hair ilustra esto. Había sido criado
probablemente, en el hogar más ateo en América y más tarde trabajó para su
madre, en cruzadas contra Dios y la religión. Pero al oír el evangelio, fue
gloriosamente salvo y se convirtió en un ministro, predicando a Cristo en vez
de maldecirlo. La dureza de este hombre fue curable también porque él no se
había sentado bajo sermones de reprensión para continuamente rechazarlos.

En mi experiencia, el más duro corazón, la especie de los incurables o
irremediables, siempre han estado al alcance de la voz de la predicación
ungida por El Espíritu Santo. Tal dureza no existe en frío, en iglesias
muertas o formales donde el evangelio ha sido corrompido por generaciones. No,
siempre se encuentra donde una palabra pura se predica desde el púlpito y es
rechazada en las bancas.

DAVID WILKERSON

jueves, 29 de noviembre de 2012

LLEGARON A SER INTRÉPIDOS

Cuando el Espíritu Santo cayó sobre Sus discípulos, ellos llegaron a ser
intrépidos. Cuando fueron al templo a testificar, el Espíritu Santo hizo que
sus palabras cortaran, convencieran, como espadas perforando el corazón. Ellos
predicaron el evangelio con poder y autoridad porque tenían el fuego del
Espíritu Santo dentro de ellos.

Bajo esta predicación ungida, en apenas poco tiempo unas cinco mil personas
fueron salvadas. Aún sacerdotes se convirtieron. Y derramamientos adicionales
ocurrieron en los pueblos cercanos, en ciudades distantes e incluso entre los
gentiles.

La mejor parte de esta escena increíble es que la iglesia tuvo la totalidad de
su dirección del Espíritu Santo. Nada aconteció hasta que los discípulos se
hubieron encerrado con el Señor y ayunaron y oraron. Cuando hicieron esto, el
Espíritu vino y comenzó a dirigir cada uno de sus pasos.

Pero algo más ocurrió que es muy importante. Los discípulos habían de
llevar el evangelio a cada nación, cada pueblo, pero la tradición judía les
prohibía tocar aún la ropa de un gentil. ¿Cómo se suponía que llevaría
las buenas nuevas a la gente con la que no se les permitía ni siquiera
asociarse? Parecía una orden imposible porque incluso los judíos conversos se
atenían a estos prejuicios.

La proclamación universal del evangelio comenzó sólo cuando el Espíritu
Santo asumió el control. El Espíritu Santo visitó a Pedro durante su tiempo
diario de oración en un tejado: "Volvió la voz a [Pedro] la segunda vez: Lo
que Dios limpió, no lo llames tú común (impuro)" (Hechos 10:15).

Él le dijo a Pedro: "No te atrevas a llamar impuro lo que he santificado y he
hecho limpio. Ahora, baja, porque hay unos gentiles que tocan a tu puerta.
¡Quiero que vayas con ellos y les prediques acerca de Jesús!"

El Espíritu Santo había resuelto el problema del perjuicio de la noche a la
mañana. Él abrió el mundo gentil al evangelio simplemente hablándole a sus
seguidores. ¡Todo fue dirigido claramente desde el cielo!

Los poderosos creyentes del primer siglo recibieron todas sus órdenes de
marcha del Espíritu Santo mismo: "Ellos, entonces, enviados por el Espíritu
Santo, descendieron…" (Hechos 13:4). Ellos nunca hicieron un sólo movimiento
hasta no estar primeramente a solas con Dios en ayuno y oración. ¡Y el
Espíritu Santo les respondió dándoles una dirección clara!
DAVID WILKERSON

miércoles, 28 de noviembre de 2012

YO TE ESFUERZO

Quiero hablar de la esclavitud del pecado, es decir, su batalla con la carne.
Bajo el nuevo pacto, Dios permitirá situaciones que le muestren cómo usted es
totalmente dependiente de Él para liberarle por la fe.

Dios nunca lo meterá en tentación sino que le permitirá llegar hasta el
final de sus posibilidades. Si tiene un pecado que le asedia, Satanás vendrá
contra usted continuamente con sus mentiras: "¡Eres demasiado débil nunca lo
vas a lograr!".

Se oye el ruido de las cadenas con que Satanás trata de atarle a su hábito
una vez más y usted se pregunta: "Señor, ¿cómo voy a levantarme de esto?
¡He caído tan bajo!"

¿Qué puede hacer? Usted sabe que no puede correr más rápido que el enemigo
y no es rival para él en una pelea, por lo que se acobarda ante él, temblando
de miedo.

Usted puede decirse a sí mismo: "Voy a volver a mis viejas costumbres. Por lo
menos voy a estar a salvo de toda esta guerra espiritual ¡Esto es demasiado
para mí!" Pero usted sabe que no puede volver a su viejo amo. Si se vuelves
atrás ahora y deserta de Cristo, le costará la vida.

Muchos cristianos se quedan atrapados en el ciclo infernal de pecar y confesar,
pecar y confesar. Corren a los amigos, consejeros, cualquiera que les escuche
como lloran y oran. Tales creyentes hacen todo menos quedarse quietos y confiar
en el Señor para traer su liberación.

El Antiguo Testamento nos da ejemplo tras ejemplo de cómo no tenemos poder en
nuestra carne para librar batallas espirituales. Nuestro viejo hombre es
completamente débil e impotente, pero tenemos un nuevo hombre dentro de
nosotros. Este hombre nuevo entiende que no hay forma salida humana, que Dios
tiene que hacer todo el combate. Nos resistimos al diablo no en nuestras
fuerzas, sino por el poder del Espíritu Santo, que se revela en nosotros por
la fe.

"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo" (Isaías 41:10).
  DAVID WILKERSON

martes, 27 de noviembre de 2012

EL ESPIRITU DE PABLO SE CONMOVIÓ

Cuando el apóstol Pablo miró a las multitudes idólatras en Atenas, su
espíritu se conmovió (Vea Hechos 17:16). Igualmente, cuando yo miro por la
ventana de mi apartamento cada noche, viendo las masas en Manhattan,
experimento lo que Pablo sintió. Veo muchos edificios hermosos – desde el
horizonte de Midtown Manhattan hasta la Estatua de la Libertad – sin embargo,
todos ellos parecen lápidas! Están repletos de muertos vivientes, multitudes
de personas que están muriendo y se van al infierno. Tengo que clamar a
diario: "¡Señor, te necesitamos! Nosotros no podemos hacer nada para alcanzar
a estas personas sin Tu dirección y sin Tu poder!"

Jesús sabía todo lo que Su iglesia enfrentaría en la actualidad, la
oposición abrumadora, los muchos obstáculos. Y Él sabía exactamente lo que
le acontecería a nuestra sociedad. Él sabía que habría un derrumbe moral,
que la humanidad iría de mal en peor, y que un diablo enojado arrojaría un
río infernal contra Su Iglesia.

Jesús no habría enviado a sus discípulos sin que Él supiera que el poder
dado a ellos sería más que suficiente para satisfacer cada necesidad y
oposición. Estos hombres que habían corrido de miedo cuando los soldados
vinieron por Él, eran tímidos, temerosos, inexpertos y no calificados. Sin
embargo, Jesús sabía que estos hombres –cuando se rindieran completamente
al Espíritu Santo- harían milagros, pondrían en fuga demonios, y vencerían
cada adversario y desafío.

Creo que las palabras de Jesús a sus discípulos desvalidos aplican a nosotros
hoy: "He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero
quedaos…hasta que seáis investidos de poder desde lo alto" (Lucas 24:49).

Jesús estaba diciendo, en esencia: "Si ustedes tratan de evangelizar en su
propia fuerza, en poco tiempo caerán de bruces. Conozco las batallas y los
obstáculos que enfrentan y les daré un poder mayor que cualquier otro en el
universo. Serán capaces de pararse frente a reyes, príncipes, gobiernos.
Tendrán autoridad sobre demonios y principados. Pero no pueden hacer nada por
Mí, a menos que estén llenos del Espíritu Santo. "


DAVID WILKERSON

viernes, 23 de noviembre de 2012

¡QUÉDATE QUIETO!

Las tres palabras que más se escucha entre los cristianos en tiempos de crisis
son: "Señor, ¡haz algo!" Va en contra de nuestra naturaleza estar quieto y no
hacer nada cuando enfrentamos pruebas desconcertantes. De hecho, esperar
pacientemente a que Dios actúe es probablemente la cosa más difícil de la
vida cristiana. Incluso los creyentes consagrados entran en pánico cuando el
Señor no se mueve de acuerdo a sus tiempos.

Constantemente damos fechas límite a de Dios y le ponemos plazos. Gritamos:
"Señor, ¿cuándo vas a hacer algo al respecto? ¡Si no actúas ahora, será
demasiado tarde!" Pero Dios nunca esta demasiado tarde. Él actúa siempre de
acuerdo a su horario, no el nuestro.

Nuestro Dios está siempre en buscando en la tierra aquellos que confían en
Él en toda situación desesperada, de crisis y prueba. En efecto, Él a menudo
nos lleva a situaciones que son críticas y difíciles con el fin de ponernos a
prueba. Él quiere ver si estamos dispuestos a quedarnos quietos y esperar a
que traiga liberación sobrenatural.

La Biblia dice muy claramente: "Los pasos del hombre son ordenados por el
Señor, y él aprueba su camino" (Salmo 37:23). La palabra hebrea para
“ordenados” significa: "prestablecido, preparado de antemano paso a paso,
fijo, ordenado por Dios."

Esto significa que es Dios, no el diablo, quien nos lleva a lugares difíciles.
Podemos clamar: "Señor, ¿por qué permites que mi crisis continúe?" Pero la
verdad es que no sólo permitirá nuestra prueba sino que lo hace
deliberadamente con un propósito. Y eso es difícil de aceptar para nosotros.

Dios permite estas cosas difíciles en nuestras vidas con el fin de producir fe
en nosotros. Él nos está conformado en ejemplos piadosos de la fe, para ser su
testimonio a los no creyentes en esta era de impiedad.

Creo firmemente que cada paso que doy es ordenado por nuestro Padre Celestial y
Él nunca me llevaría al borde de una situación difícil sólo para
abandonarme. Él no diría: "Bueno, David, te he dirigido hasta este punto.
Ahora estás por tu cuenta."
¡No! Dios es absolutamente fiel con Sus hijos, en cada crisis. Él siempre nos
está preguntando: "¿Serás uno de los que he estado buscando, alguien que no
cunda en pánico, que no me acuse de traicionar, abandonar y hacer daño a mis
hijos? ¿Vas a quedarte quieto en tu crisis y confiar en mí para ver lo que va
a ocurrir?"
DAVID WILKERSON

jueves, 22 de noviembre de 2012

EL ÉXITO Y LA OBEDIENCIA

"Ahora los burros de Cis, padre de Saúl, se habían perdido. Así que dijo Cis
a Saúl su hijo: Toma uno de los hombres jóvenes, y levántate, ve a buscar las
asnas "(1 Samuel 9:3, NVI).

Cuando la Escritura nos habla de algo que se perdió, como en esta historia o
en la parábola de la oveja perdida que Jesús contó; nos esta enseñando
sobre el corazón de Dios por los perdidos. Dios quiere que su pueblo esté
dispuesto a ir al rescate de los perdidos, exactamente como estaba ocurriendo
aquí en el relato con respecto a Saúl.

"Y él pasó a través de la región montañosa de Efraín" (versículo 4).
Subir y bajar las colinas de Efraín era una manera difícil de iniciar, pero
el padre de Saúl le había dado una misión y él iba a llevarla a cabo.

Luego, el versículo 4 continúa: "[Ellos] pasaron a través de la tierra de
Salín, pero no los encontró." Saúl había pasado por la montaña y ahora por
un segundo territorio sin encontrar los burros. Debió sentirse un poco
desesperado, preguntándose: "¿Es que nunca voy a encontrar estos burros?"

El corazón de Saúl se había comprometido con la búsqueda porque: "Mi padre
me pidió que hiciera esto y quiero ser obediente a su llamado. Estos asnos
perdidos le importan a mi padre y yo voy tras ellos con todo mi corazón."

"Ellos pasaron por la tierra de Salín, pero no estaban allí. Después pasaron
por la tierra de Benjamín, pero no los encontró "(versículo 4,
continuación).

Finalmente Saúl dijo a su criado: " Vámonos. Debemos regresar, no sea que mi
padre comience a preocuparse más por nosotros que por las burras." (Versículo
5).

Saúl estaba diciendo: "Realmente lo intentamos. Teníamos una visión y de
verdad pensé que podíamos hacer esto, pero no podemos."

Para algunas personas su aprensión acerca de renunciar a la fe es realmente un
miedo al fracaso. Ellos no hacen lo que Dios les ha llamado porque tienen miedo
de no tener éxito.
Escuche con atención. Cuando Dios le llama a algo, Él no siempre está
llamando a tener éxito, ¡Él le llama a obedecer! El éxito del llamado es
cosa de Dios, la obediencia es cosa suya.
GARY WILKERSON

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA FIESTA DEL JUBILEO

La historia de la fiesta judía del Jubileo se encuentra en Levítico 25. Esta
celebración comienza con el mandamiento del Señor para que Israel le permita
descansar a las tierras de cultivo cada siete años. El séptimo año iba a ser
un año sabático en el que la tierra reposaría en barbecho. Durante ese año,
la gente no sembraría, cosecharía ni recolectaría frutos de ningún tipo: "
Durante seis años sembrarás tus campos, podarás tus viñas y cosecharás sus
productos; pero llegado el séptimo año la tierra gozará de un año de reposo
en honor al Señor. No sembrarás tus campos ni podarás tus viñas"(Levítico
25:3-4).

Dios estaba literalmente clausurando toda actividad agrícola por todo un año.
Eso significaba que Israel tendría que vivir durante ese período sin ningún
medio visible de apoyo; tendrían que poner sus vidas por completo en las manos
de Dios, confiando en Él para todo su provisión.

Por supuesto, eso requiere mucha fe, piense en esto: Durante un año no habría
cultivos para la alimentación, ninguna cosecha de granos para alimentar al
ganado, no habría trabajo para los agricultores ni para los encargados del
viñedo. Hoy la mayoría de cristianos entrarían en pánico después de sólo
una semana de esto, y ¡que tal un año! De hecho, los israelitas se
preguntaban: "¿Qué vamos a hacer para la comida durante el séptimo año,
¿Cómo vamos a alimentar a nuestras familias y nuestro ganado? Consumiremos
todo lo que tenemos en el sexto año, justo antes del año sabático. ¿Se
supone que debemos quedarnos de brazos cruzados mientras nuestros hijos pasan
hambre? ¿Dios realmente espera que nosotros veamos podrir las uvas en la vid?"

Sin embargo, Dios tenía un propósito claro al ordenar un año sabático para
la tierra. Se suponía que debía revelar su fidelidad a su pueblo. "Si acaso
se preguntan: “¿Qué comeremos en el séptimo año, si no plantamos ni
cosechamos nuestros productos?”, déjenme decirles que en el sexto año les
enviaré una bendición tan grande que la tierra producirá como para tres
años" (versículos 20-21).
¡Qué increíble promesa! Dios garantizaba a Israel una cosecha triple (ver
versículo 22) "Si solamente te paras en fe y confías en mí, yo te dará una
cosecha durante el sexto año que te proporcionará suficientes provisiones
para tres años"
Creo que el Señor está diciendo algo importante aquí. Y es que, no importa
cuáles sean nuestras circunstancias, Él siempre provee para aquellos que
confían y obedecen.
DAVID WILKERSON

martes, 20 de noviembre de 2012

LA PARTE MÁS DIFÍCIL DE LA FE

Cuando yo era niño, mi padre me enseñó una de las mejores lecciones de fe
que he aprendido. "Hijo, la parte más difícil de la fe es, siempre, la
última media hora. Cuando  sientes deseos de rendirte, cuando piensas que
estas fuera del camino, cuando no oyes nada de parte de Dios… solo espera;
pues la última media hora es la parte más difícil de la fe”.

¿Alguna vez ha conducido en un largo viaje? Pasan cientos de kilómetros y el
viaje va muy bien. Finalmente aparece un cartel que dice que su destino está a
sólo 30 kilómetros por la carretera. Los últimos 30 kilómetros pueden
parecer casi tan largos como las 500 millas que acaba de recorrer. La última
media hora de un viaje es a veces la más difícil porque está casi allí y
tiene que aguantar un poco más.

"Porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de
Dios, obtengáis la promesa» (Hebreos 10:36, NVI).

Sé que algunos de ustedes sienten desmayar pero quiero animarlos a aguantar un
poco más. Usted siente que su sueño nunca se hará realidad pero Dios le está
diciendo: "Aguanta, hijo. Espera, iglesia. Espera unos minutos más. Espera un
par de semanas más ¡porque tu victoria está a la vuelta de la esquina!"

No puedo decirle cuántas personas he conocido que tenían una palabra de Dios,
pero como la respuesta tardó en llegar ellas abandonaron la esperanza y ahora
están viviendo una vida de mediocridad. Si hubieran esperado apenas un poco
más, todas las cosas que Dios había dicho se habrían hecho realidad. Pero
ellos se han retraído de la fe; retirado su valor y han dejado su visión y
propósito. Ellos están viviendo una vida de silenciosa desesperación porque
ya no confían en Dios ni creen en El para lograr grandes cosas. Se están
moviendo en su propia fuerza sin el poder de Dios.

No pierda la esperanza. ¡Dios está guardando lo mejor para el final!
GARY WILKERSON

lunes, 5 de noviembre de 2012

HAY DE LOS QUE DESCIENDEN A EGIPTO

“¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su
esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son
valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová! (Isaías 31:1)

El profeta Isaías advirtió a Israel que no había posibilidad de victoria
para ellos si intentaban luchar contra su adversario en su propia fuerza.
Isaías 31 describe un cuadro perfecto de la futilidad de tratar de hacer
batalla con el enemigo en nuestra capacidad humana. Yo creo que este capítulo
es un tipo y sombra de la falta de efectividad de nuestros esfuerzos actuales
para derrotar deseos, hábitos y pecados que nos acosan, confiando en ideas y
ayudas humanas.

En el momento en que Isaías escribió este mensaje de advertencia, el Rey
Senaquerib y el ejército Asirio ya habían marchado a través de Judá.
Habían capturado la mayoría de las ciudades a su paso, y ahora planeaban
sitiar Jerusalén. En Hebreo, la palabra Senaquerib significa “exitoso” y
Asiria significa “pecado en aumento”. En conjunto, estas dos palabras nos
proveen una imagen de un enemigo malvado que estaba teniendo gran éxito contra
el pueblo de Dios.

En efecto, Asiria representa a todo espíritu demoniaco y lujurioso que nos
ataca. Y Senaquerib es el diablo mismo, convencido de que tendrá éxito en
derrotarnos y llevarnos a la desesperación. Yo creo que Dios quiere
demostrarnos por medio de este capítulo como el diablo y sus huestes
demoniacas están trayendo olas de tentaciones contra la iglesia, con creciente
intensidad y mucho éxito.

Este capítulo también es un ejemplo de cómo el pecado aumentará en los
últimos días. La Escritura dice que la sociedad ira de mal en peor (Véase
2ª Timoteo  3:13) y que la iglesia será inundada con engaños y doctrinas de
demonios. Yo creo que estamos viendo esto suceder ahora mismo. Huestes
demoníacas se han infiltrado en todos los medios de comunicación y en toda
forma de tecnología, inundando nuestra cultura con sensualidad, desnudos y
perversiones de todo tipo. Como fue profetizado en Apocalipsis 12:15, Satanás
“arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río.”
DAVID WILKERSON

jueves, 1 de noviembre de 2012

LA MISIÓN IMPOSIBLE

"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”
(Lucas 19:10). Cristo dijo: "Yo vine a este mundo por una razón: Alcanzar y
salvar a las almas perdidas" Pero esta no era sólo la misión de Jesús, Él
la hizo nuestra misión también: "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad
el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15).

Jesús estaba hablando aquí a un pequeño grupo de creyentes, alrededor de 120
personas que se habían reunido en el aposento alto. ¡Y qué imposible tarea
colocó ante ellos!

"Vayan a las naciones extranjeras, vivan con la gente y estudien sus idiomas.
Pongan sus manos sobre los enfermos, echen fuera demonios, proclamen las buenas
nuevas. Vayan al mismo asiento de Satanás y prediquen el poder y la victoria
del Salvador resucitado."

Debemos darnos cuenta que Jesús estaba hablando a hombres y mujeres
ordinarios, insignificantes y sin educación. Él estaba poniendo el mismísimo
futuro de Su Iglesia en sus hombros. Deben haberse sentido abrumados.

¿Puedes imaginar la conversación que debió haber tenido lugar una vez que su
Maestro ascendió al cielo?: "¿Lo escuché bien? ¿Cómo podríamos nosotros
empezar una revolución mundial? No tenemos ni un centavo y los romanos nos
están golpeando y matando. ¿Si somos tratados de esta manera aquí en
Jerusalén, cómo vamos a ser tratados cuando lleguemos a Roma testificando y
predicando?"

Otro podría haber dicho: "¿Cómo espera nuestro Señor que vayamos por todo
el mundo con el evangelio, cuando ni siquiera tenemos suficiente dinero para ir
a Jericó? ¿Cómo vamos a aprender otros idiomas cuando no hemos sido educados
para ello? Todo esto es imposible."

Era verdaderamente una misión imposible. ¡Sin embargo, nuestro desafío hoy
es igual de desalentador!

Si todos los que leen este mensaje permitieran que el Espíritu Santo haga esta
palabra verdadera en ellos –buscarlo para obtener su carga y dirección- no
sería posible expresar el tipo de cosecha que el Espíritu Santo podría
traer. La verdad es que los trabajos más grandes para la eternidad no se hacen
en cruzadas masivas, sino que con un santo que alcanza un alma perdida.


DAVID WILKERSON

miércoles, 31 de octubre de 2012

ÍDOLOS DE ORGULLO Y LOS CELOS

Cualquier persona que se aferra a un pecado nunca aceptará la verdad cuando la
oye. ¿Por qué? porque todo pecado lleva consigo una mentira que será aceptado
como verdad.

Cuando el Espíritu Santo convence a un creyente de un pecado particular o
costumbre, viene una y otra vez con advertencias amorosas. El Espíritu de Dios
es tierno, paciente, amoroso - y Él esperará que el creyente responda antes de
que Él traiga disciplina. Él instará continuamente al arrepentimiento a esa
persona a través de Su convicción de amor.

Cuando todos los requiebros y las advertencias del Espíritu son ignorados y el
pecado toma raíz, la pena es el castigo y, por último, el juicio. Dios
permitirá la ceguera de los ojos y la dureza del corazón hasta que se vuelve
imposible para el pecador habitual ver su propia depravación. Eventualmente,
la dureza de su corazón se vuelve impenetrable.

Corazón de Saúl se encontraba bajo el dominio de los ídolos de orgullo y
celos. Orgullo continuamente se levantó en este hombre, haciéndole celoso de
David y cualquier otra persona que caminaba en  santidad y su corazón se
llenó de idolatría.

Este es el triste testimonio de este rey idólatra: "Y Saúl respondió: Estoy
muy angustiado... Dios se ha apartado de mí y no me responde más, ni por los
profetas, ni por sueños" (1 Samuel 28:15). Saúl podía llorar, buscar
profetas, y orar por sueños, pero el Señor respondió: "No, Saúl. Yo no
hablo contigo, porque tu corazón ha sido cautivado por un ídolo."

El libro de Jeremías nos dice que Efraín cayó bajo severos castigos del
Señor a causa del pecado. Pero Efraín se arrepintió, alejándose de sus
ídolos y rompiéndolos. Aquí está el testimonio de este hombre: "Porque
después que me convertí, tuve arrepentimiento, y después fui instruido" (ver
Jeremías 31:19).

¿Entiende lo que Efraín está diciendo aquí? En esencia, es lo siguiente:
"Cuando tuve ídolos [pecado] en mi corazón, me dirigí al Señor para recibir
instrucción, pero no pude conseguir una palabra del cielo yo no oí nada de
Dios hasta que me arrepentí y rompí mis ídolos en pedazos. Entonces,
¡recibí claras instrucciones!".

DAVID WILKERSON
 

martes, 30 de octubre de 2012

LLEGAR A SER UN GIGANTE CON DIOS

"Esperad en él en todo tiempo, oh pueblo, derrama tu corazón delante de Él:
Dios es nuestro refugio" (Salmo 62:8).
Debe tener en cuenta que sus citas diarias con Dios son lo más sagrado e
importante, más que las citas con cualquier otra persona (sin importar quien
sea).

Qué vergüenza debe ser para el cielo ver la manera en que los cristianos no
consideran altamente la majestad de nuestro Dios, el Rey de la Gloria. Somos a
menudo impertinentes en el modo que le hacemos esperar y luego, de repente,
sencillamente, cancelamos los planes para reunirnos con él en sus tribunales
¡todo por la cosa más insignificante!

¿Puede usted imaginar a alguien manteniendo el Creador del universo esperando
mientras él ve su programa favorito de televisión? Sin embargo, ¡eso es lo
que muchos de nosotros hacemos! Lo que es peor, muchas veces no nos molestamos
en aparecer ante la presencia de Dios en absoluto. No es que nos olvidemos de
nuestra cita con él, ¡sino que deliberadamente nos negamos a comparecer ante
Él!

Isaías se lamentaba, "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de
dolores, experimentado en quebranto: y como que escondimos de él el rostro,
fue menospreciado él, y no lo estimamos" (Isaías 53:3). Al permitir que
interrupciones se interpongan entre mí y mis citas con el Señor, estoy
escondiendo mi cara de él, y no le aprecio como debería.

La verdad es que es imposible perder el tiempo cuando usted está buscando a
Dios en oración y además, al salir del lugar secreto, el hombre o la mujer de
oración logra más en menos tiempo, con menos prisas y menos esfuerzo y sudor.

El trabajo más efectivo que alguna vez vamos a lograr hacer para Dios es de
rodillas. Mientras el que no ora corre atropelladamente, de aquí para allá,
tratando de hacer grandes cosas; el cristiano de oración trabaja duro moviendo
reinos, rompiendo fortalezas, haciendo grandes cosas y, en el proceso…
convirtiéndose en un gigante con Dios.
DAVID WILKERSON

viernes, 26 de octubre de 2012

PASOS DE FE

Hace poco compartí la primera parte de la historia cuando el Señor guió a mi
esposa y a mí a Londres para plantar una iglesia. Cuando pensábamos que
tendríamos que cancelar nuestros planes, porque no había lugar dónde vivir,
Dios proveyó milagrosamente una casa a través de un hombre de negocios que
nos encontramos en un viaje de misiones en Sudáfrica.

Habíamos pensado que no había esperanza, que nosotros no íbamos a ser
capaces de lograrlo y que tendríamos que cancelar nuestros planes. Pero
entonces nos encontramos con este hombre de negocios; sólo nuestro Dios
podría orquestar que una pareja de Nueva York fuera a Sudáfrica para
encontrar un lugar donde vivir en Londres.

Nos mudamos a Londres y pocos días después de llegar, llevé a mi hijo a un
parque cerca de la casa donde vivía. Mientras lo empujaba en el columpio,
oré: "Señor, Tú nos llamaste aquí para plantar una iglesia, gracias por la
casa… pero no conozco a nadie aquí y no sé por dónde empezar a la
iglesia."

Un hombre mayor se acercó a los columpios con su nieta. Se volvió hacia mí,
se presentó y me preguntó qué estaba haciendo en Londres.

"Soy pastor", respondí, "y estamos aquí para iniciar una iglesia."

"Yo soy pastor también, y esa es mi iglesia", dijo, señalando a una iglesia
hermosa, grande en la calle llamada Holy Trinity Brompton.

Le conté la historia de Teen Challenge y de la Iglesia Times Square y lo que
estábamos haciendo. El pastor me invitó a su casa más tarde para tomar el
té, cuando lo visitamos él dijo:

"He estado rezando toda la tarde y el Espíritu Santo ha puesto esto
fuertemente en mi corazón. Contamos con una cafetería en una zona de bares
donde los jóvenes están en drogas, ellos están viniendo a Cristo pero no hay
ninguna iglesia. Hemos estado orando para que podamos plantar una iglesia allí,
pero no tenemos ningún pastor. ¿Estaría usted dispuesto a ayudarnos a empezar
esta iglesia? ¿Sería usted su pastor? "
Yo había estado preocupado, pero ¡Dios tenía todo bajo control! La verdad es
que, si no damos un paso de fe, si no estamos dispuestos a arriesgar, vamos a
perder lo mejor de Dios.
GARY WILKERSON

jueves, 25 de octubre de 2012

LA ESCALERA DE JACOB

Una de las personas más interesantes en el Antiguo Testamento es Jacob, un
hombre estafador, engañador y manipulador. Sin embargo, Dios amaba de verdad a
este hombre.

Jacob engañó a su hermano Esaú por su primogenitura. Cuando un hambriento
Esaú volvió de cazar, Jacob le ofreció un plato de guisado a cambio de su
primogenitura. En su cultura, la primogenitura era el derecho del varón
primogénito de ser jefe del clan. Esto incluía una “bendición doble”, es
decir, recibir una porción doble de todas las posesiones de su padre. Y aún
mas importante, el que tuviera la primogenitura iba a ser el progenitor del
linaje  patriarcal a través del cual Cristo vendría: “y todas las familias
de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente” (Génesis 28:14).

Jacob también había robado la bendición patriarcal de su padre Isaac - una
bendición que correspondía a Esaú – haciéndose pasar por Esaú. Cuando
Esaú se enteró que Jacob le había robado su bendición de su padre, estuvo
determinado a matarlo.

Su madre Rebeca, convenció a Isaac de enviar a Jacob lejos, donde vivía su
hermano Labán. Ella quería que Jacob encontrara una esposa allí y que
viviera tranquilamente. Mientras Jacob iba de camino, Dios le mostró una
visión increíble. Vio una escalera descendiendo del cielo hacia la tierra,
con ángeles que subían y descendían del trono de Dios, cumpliendo sus
órdenes (vea Génesis 28:12)

Dios estaba corriendo el telón y mostrándole a Jacob la actividad divina que
estaba ocurriendo todo el tiempo. Todos esos ángeles estaban cumpliendo una
misión – iban una y otra vez a la tierra para guiar y dirigir al pueblo de
Dios, ministrarles, acampar alrededor de ellos, advertirles, protegerles,
guardarles y proveer para sus necesidades.

Amados, ¡Esa escalera todavía sigue ahí!, y esos mismos ángeles no han
envejecido ni una hora desde que Jacob los vio. De hecho, ellos todavía están
trabajando y ministrando a nuestro favor hoy en día.

Dios dijo entonces a Jacob, y a través de  él, a nosotros: “He aquí, yo
estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte
a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
(Genesis 28:15).
DAVID WILKERSON

martes, 23 de octubre de 2012

EL SEÑOR PELEARÁ POR VOSOTROS

Como los egipcios rápidamente se acercaron a los hijos de Israel, no había
lugar para que ellos escaparan. Las montañas de ambos lados estaban desnudas,
sin árboles o cuevas para esconderse. Y el mar los encerraba en el otro lado
¡Era una situación imposible! La Escritura dice que en este momento:
“Mientras el faraón se acercaba, los israelitas levantaron la vista y se
llenaron de pánico al ver que los egipcios los alcanzaban. Entonces clamaron
al Señor” (Éxodo 14:10).

Póngase usted mismo en esa situación. Su familia reunida a su alrededor:
niños, abuelos todos sus parientes. De repente se oye el ruido de los
carruajes, el ruido de sables, y el grito de guerra de un feroz y asesino
ejército sediento de sangre. ¿No le daría miedo?

La verdad es que Dios es paciente con nosotros cuando el rubor terrible del
miedo humano nos supera en una crisis repentina. Nuestro Señor no es un duro
capataz, Él sabía que iba a ser una experiencia aterradora para Israel. De
hecho, él habría estado satisfecho con una oración como: "Señor, ¡tenemos
miedo! Sin embargo, sabemos que siempre lo has sido fiel para
liberarnos. Cuando estuvimos en Egipto, Tú nos libraste del ángel de la
muerte y de todas las plagas. Sabemos que tienes el poder para librarnos de
esta crisis también. Padre, ¡encomendamos nuestras vidas en tus manos!"

Pero, ¿era ese el grito de Israel? ¡No! La Escritura dice, "Ellos dijeron a
Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos
en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de
Egipto? ... Habría  sido mejor servir a los egipcios, que morir nosotros en el
desierto "(versículos 11-12).

Estaban siendo sarcásticos, casi hasta el punto de blasfemia ¡Esto
ciertamente no era el grito de la fe!

¿Esta enfrentado su propia crisis en este momento? Usted puede preguntar,
"¿Qué se supone que tengo que hacer en una crisis como esta? ¿Qué sucede
cuando estoy abrumado por el miedo porque todo se viene abajo a mi alrededor?"

Así es cómo Dios respondió a Israel cuando se enfrentaban a la crisis: "no
temáis; estad firmes, y ved la salvación del Señor... El Señor peleará por
vosotros, y vosotros estaréis tranquilos" (versículos 13-14). El Señor les
dice: "La primera cuestión que debemos tratar es ¡el miedo! Voy a luchar por
ti y voy a salvarte y liberarte. ¡Deja que esa promesa sea tu fuerza y eche
fuera todo tu miedo!"
DAVID WILKERSON

lunes, 22 de octubre de 2012

YO SERÉ SU DIOS

”Y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. Y les daré un
corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien
ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me
volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos,
para que no se aparten de mí. Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y
los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi
alma.” (Jeremias 32:38-41)

Amo el hecho de que Dios llama a esto un Pacto Eterno. Si yo pudiera impartir
una cosa en tu vida, sería este mensaje de entendimiento, de entrar y
disfrutar de la realidad que el que pacto de Dios con nosotros es un Pacto
Eterno.

¿Puede ser quebrantado este Nuevo Pacto? Dios dice a través del profeta
Jeremias que: “Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las
leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y
braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si faltaren estas
leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará
para no ser nación delante de mí eternamente” (Jeremías 31:35-36)

¿Cuándo será quebrantada la promesa del Nuevo Pacto? Cuando las estrellas se
nieguen a brillar, cuando ya no exista más el sol, cuando el hombre pueda
descender a las profundidades del corazón de la tierra y cuando pueda contar
las estrellas y medir en universo. Entonces, Dios nos está diciendo: “¡Este
nuevo pacto es un pacto eterno!”
GARY WILKERSON

viernes, 19 de octubre de 2012

ÍDOLOS EN EL CORAZÓN

Ciertos ancianos de Israel fueron al profeta Ezequiel buscando orientación del
Señor. Estos hombres no eran como muchos de los Israelitas, quienes doblaban
sus rodillas ante los ídolos públicamente. No los encontrabas en algún
templo de ídolos, ofreciendo allí sacrificios a los falsos dioses. Ellos eran
líderes del pueblo y querían aparentar ser hombres piadosos delante  de todos.

Por fuera, estos ancianos tenían la apariencia de hombres que tenían un
corazón para Dios y querían conocer  Su palabra para sus vidas. Esa es la
manera en la cual ellos se acercaron a Ezequiel, pero Dios le reveló a
Ezequiel lo que había en sus corazones.  Y le dijo al profeta: “Hijo de
hombre, estos hombres han puesto sus ídolos en su corazón, y han establecido
el tropiezo de su maldad delante de su rostro” (Ezequiel 14:3). El Señor
estaba diciendo: “Estos hombres han venido a ti diciendo que quieren oír una
palabra mía y que quieren caminar en obediencia a mis mandamientos. ¡Pero
están mintiendo! Tienen pecados ocultos en sus vidas”

Todos estos ancianos  tenían una idolatría oculta, secreta. Sus corazones
estaban esclavizados con pecados que ellos consentían a puertas cerradas.
Nadie podría notar esto por sus apariencias. Por el contrario, ellos no daban
la impresión de ser paganos o adoradores de ídolos, sino de ser respetados
hombres de Dios que se ocupaban de sus ministerios.

Un tropezadero de iniquidad es cualquier cosa maligna que se interpone entre
tú y Dios, cualquier tentación que te priva de caminar firme con Él. Es
cualquier pecado habitual que causa que vaciles en tu fe, cualquier deseo que
traiga vergüenza a tu corazón y al nombre de Cristo, cualquier pecado que se
aferra a ti cada vez que vienes al Señor buscando su guía. Puedes venir a la
casa de Dios, levantar tus manos, adorarlo en voz alta, y todavía tener un
tropezadero de iniquidad en tu corazón.

Solamente apartándote de tu ídolo con sincero arrepentimiento puedes oír la
verdadera palabra del Señor y recibir orientación divina y clara. Cuando te
arrepientes, la primera cosa que vuelve a ti es tu discernimiento, y mientras
más te alejes de tu pecado, verás más claramente y escucharás la voz de
Dios. Su voz llegará a ser inconfundible, clara, que habla con la autoridad de
la verdad.
DAVID WILKERSON 

jueves, 18 de octubre de 2012

EL TIPO DE DERRAMAMIENTO QUE ME GUSTARÍA VER

Nuestra iglesia pasa mucho tiempo en oración. Acabamos de concluir una cadena
de oración de 24 horas al día, por 30 días. ¿Por qué exactamente
estábamos orando? ¿Qué estábamos buscando?

Yo crecí en la iglesia pentecostal, y todo lo que mi padre y mi abuelo siempre
hablaban era acerca del gran avivamiento que vendría. Los evangelistas hablaban
de eso en  las reuniones de campamento: “¡Viene un avivamiento. Dios va a
traer multitudes a su reino!”

Sin embargo, en el corazón de toda esta charla de avivamiento había un
pensamiento básico: “Nosotros no tendremos que salir a las calles, podemos
simplemente quedarnos aquí y orar ¡y el Espíritu Santo traerá a la
gente!”

Pero, la definición de avivamiento es: “El despertar o resurrección de lo
que está a punto con convertirse en cadáver” Significa “despertar a la
iglesia muerta, revivirla, resucitarla, para que así el impío sienta ganas de
 entrar por sus puertas”.

Amados, la iglesia no debe necesitar ser resucitada de la muerte. No
deberíamos estar orando por un gran avivamiento. Mientras hemos estado orando
por un avivamiento, cosas horribles han pasado en nuestro país.

Nuestras ciudades están a punto de estallar en llamas, la nación está
saciada con sexo, placer y la idolatría de los deportes. Uno de cada dos
matrimonios termina en divorcio. Hemos perdido toda una generación de gente
joven por el cinismo, dureza y la desilusión

Los sonidos de los sollozos de hambre, de niños maltratados ahora se levantan
como truenos en nuestras ciudades. Los homosexuales exigen derechos
matrimoniales. Padres desesperados deambulan por las calles por centenares,
buscando trabajo.

¿Qué debería estar haciendo la iglesia acerca de estas cosas? La biblia dice
que si estamos cubriendo las necesidades de la humanidad, si estamos obedeciendo
al mandamiento de ser compasivos con el mundo, y estamos dándonos por completo
a las necesidades de otros, entonces seremos como huerto de riego: “Si partes
tu pan con hambriento…si cubres al desnudo…si no te escondes de tu
hermano…. Si no apartas tu alma del hambriento, y sacias al alma
afligida…entonces el Señor te pastoreará siempre, y saciará tu alma”
(vea Isaías 58: 5-12). “Serás como huerto de riego, y como manantial de
aguas, cuyas aguas nunca faltan” (Verso 11).

Dios quiere que cada uno de nosotros sea parte de Su corazón de compasión
hacia el mundo.
DAVID WILKERSON

miércoles, 17 de octubre de 2012

EL CÁNTICO DE MOISÉS

Algunos de los que están leyendo esto dicen: “Se que Dios me ha dado una
visión. Me ha dado un sueño pero mis recursos son muy limitados como para
alcanzarlo”.

Moisés dijo: “Soy tardo en el habla y torpe de lengua” (Vea Éxodo 4:10).
Otros pueden decir que no cantan lo suficientemente bien o que no tienen
capacidad de liderazgo. Pero Dios te dice que: “Todo lo puedes en Cristo que
te fortalece” (Vea Filipenses 4:13). Y es justamente cuando no tienes
recursos que puedes ver la gloria de Dios.

Creo que Dios a veces retiene los recursos de nosotros. Él no lo hace para
castigarnos o herirnos, sino para revelar Su gloria, para mostrar que Él tiene
todo lo que necesitamos, que Él está en control de todo.

En Éxodo 14 vemos a los hijos de Israel huyendo de Egipto, cuando Dios les
ordenó acampar junto al Mar Rojo (Éxodo 14:2). Acampar cerca del mar en el
tiempo apropiado es genial, pero cuando tienes un ejército de miles de carros
de guerra y soldados enemigos fuertemente armados persiguiéndote, puedes
empezar a pensar: “¡Oh, oh! No es aquí donde quiero estar precisamente
ahora. ¡Quizás este no es el tiempo ni el lugar correcto, Dios!”

Cuando algo así sucede, hay una fuerte tentación de comenzar a cuestionar a
Dios y empezar a decir: “¿Dónde estás, Dios? ¿Por qué me has abandonado?
¿Por qué no demuestras que eres poderoso?

¡Nosotros sabemos que el cruce del Mar Rojo fue exitoso! Cuando los hijos de
Israel cruzaron al otro lado, comenzaron a cantar lo que se llama “El
cántico de Moisés” o “El cántico de liberación”, extraemos de Éxodo
15:1-2:

“Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;
Ha echado en el mar al caballo y al jinete.
Jehová es mi fortaleza y mi cántico,
Y ha sido mi salvación.
Este es mi Dios, y lo alabaré;
Dios de mi padre, y lo enalteceré”.

¡Éste es nuestro cántico también!
GARY WILKERSON 

martes, 16 de octubre de 2012

UN ESPÍRITU CONTRITO

¿Por qué Dios miró tan favorablemente a Jacob, un engañador? Leemos en
Isaías: “Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y
humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para
vivificar el corazón de los quebrantados" (Isaías 57:15).

Este pasaje describe a un hombre quien, como Jacob, está abatido, en fuga, y
Dios está vivificándolo, bendiciéndolo, honrándolo. Isaías agrega: “Pero
miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra"
(Isaías 66:2).

Sabemos que como humanos consideramos la apariencia externa, pero Dios siempre
mira el corazón. Nosotros solo podemos ver la codicia, avaricia y
manipulación de Jacob. Pero Dios vio más allá de la carne, vio algo dentro
de su corazón: un espíritu contrito, quebrantado. Dios sabía que algo en el
corazón de Jacob estaba dispuesto ser cambiado.

Eso es exactamente lo que Dios está buscando en nosotros.  Está buscando
corazones quebrantados, arrepentidos, en los cuales Él pueda trabajar. Él no
puede hacer nada con una persona del tipo “Esaú”, que no valora las cosas
de Dios y derrama lágrimas falsas de arrepentimiento. Esaú era carnal y su
corazón era duro. Él era como muchos cristianos de hoy en día, que van por
la vida sin ningún propósito, queriendo sólo disfrutar los placeres de la
carne a lo largo del camino.

Jacob honraba la palabra de Dios. ¿Cómo lo sé? Piense en esto: Jacob debió
haber oído a su padre Isaac, repetidamente, contar la historia de cómo Dios
había hecho un pacto con el abuelo de Jacob, Abraham. Escuchó de la vez en
que Isaac fue puesto sobre el altar para ser asesinado, pero cuando Abraham
levantó el cuchillo, Dios lo detuvo y le mostró un cordero para ser usado
para el sacrificio. Finalmente, Jacob también escuchó de la simiente santa
que iba a venir del linaje patriarcal.

Adicionalmente, la madre de Jacob probablemente le recordaba del sueño que
Dios le había dado, de que Jacob sería la simiente santa. Jacob debe haber
estado entusiasmado con el pensamiento de que un día sería el jefe del clan.
¡Llevando la antorcha del linaje a través del cual el Mesías vendría!
  DAVID WILKERSON

lunes, 15 de octubre de 2012

SOMETIDO A LA JUSTICIA DE DIOS

Una cosa que siempre nos roba el gozo y la paz con Dios es nuestro interminable
esfuerzo de agradarle en nuestra carne. Nosotros tratamos de agradar al Señor
en nuestro poder humano, pero nunca será suficiente; las victorias serán de
corta duración y la próxima vez que seamos tentados, caeremos aún más bajo.

Satanás viene y le susurra: -- "¿Qué pasa con ese pecado en el que cayó a
ayer? ¡Usted es culpable!"

Usted puede responder: "No, ya he pedido perdón por ello. Y le he pedido a
Dios que me impida hacerlo de nuevo. Está todo bajo la sangre."

--"Pero usted todavía está tentado".

"Es verdad. Pero mi Jesús ha hecho preparado una salida para mí. Su Palabra
dice que seré capaz de soportar la tentación. Él me librará, porque El
prometió que lo haría" (ver 1 Corintios 10:13).

--"Pero Dios todavía tiene algo en su contra. Todavía hay asuntos pendientes
en su vida."

Cuando el acusador nos lleva a una "cuestión sin resolver", una guerra que se
libra aún dentro de usted, usted puede responder con este pasaje:

"En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados
de Dios y eran sus enemigos. Pero ahora Dios, a fin de presentarlos santos,
intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo
mortal de Cristo mediante su muerte," (Colosenses 1:21-22).

Usted puede decir: "Incluso cuando estaba alienado en mi mente por obras
horribles y malvadas, incluso cuando estaba en el hoyo de la lujuria, aun
cuando era uno de los peores enemigos de Dios, la Biblia dice que Él me amaba.
Él me buscó y me reconcilió consigo mismo; me ha trasladado del reino de las
tinieblas a su reino de la luz y me hizo estar en paz con él. ¡Él me ama! "

La Biblia dice que cuando nos esforzamos, estamos "tratando de establecer
nuestra propia justicia." "Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando
establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios" (Romanos
10:3). ¡Es nuestra carne en acción!


DAVID WILKERSON
 

jueves, 11 de octubre de 2012

QUÉDESE QUIETO Y ESPERE

Dios habla a su pueblo por la voz de su Espíritu: " Entonces oirán ustedes
decir a sus espaldas estas palabras: «Éste es el camino; vayan por él. No se
desvíen a la derecha ni a la izquierda.»" (Isaías 30:21).

La voz de su Espíritu viene a nosotros principalmente a través de las
Escrituras. El puede mostrarnos un pasaje bíblico que será la clave para
nuestra liberación. Pero antes de que podamos escuchar su voz de dirección,
Dios requiere algo de nosotros: Debemos quedarnos quietos y esperar a que Él
actúe.

Esta palabra no es una sugerencia sino un mandamiento. Es el secreto de nuestra
victoria total y liberación. En efecto, el Señor mandó a su pueblo a
detenerse en varias ocasiones.

En Josué 3 leemos de otro cruce que Israel tenía que hacer, en el río
Jordán. Dios instruyó a la gente: "Cuando lleguen a la orilla del Jordán,
deténganse." (Josué 3:8). Entonces el Señor añadió: "Tan pronto como las
plantas de los pies de los sacerdotes... se asienten en las aguas del
Jordán... las aguas del Jordán dejaran de correr... y se detendrán formando
un muro" (versículo 13).

Dios estaba diciendo: "Al llegar al agua, planta tus pies en ella y te quédate
ahí parado. ¡Quédate quieto, descansa. Sólo espera a que actúe y voy a
dividir las aguas para ti!"

La palabra hebrea para estar quieto en este pasaje significa "detener toda
actividad, cesar toda lucha." Sin embargo, ¿cuántos israelitas obedecieron
cuando llegaron al Jordán? Mientras estaban en pie, con los pies en el agua,
muchos deben haber pensado: "¿Cómo sabemos que esto va a funcionar?"

Algunos podrían haber tenido la tentación de construir una especie de puente
de pontones y tratar de atravesar el rio por su propio ingenio. Pero eso
habría sido en vano.

Dios actuó en esa ocasión, separó las aguas. El acto de obediencia de Israel
estuvo acompañado por la fe y ¡Dios respondió a su fe!
 
DAVID WILKERSON

miércoles, 10 de octubre de 2012

¡FIJARÉ MIS OJOS EN TI!

Después que Samuel ungió a Saúl como rey, lo acompañó hasta el borde de la
ciudad y dijo: «espera un poco, que tengo que comunicarte lo que Dios me ha
dicho» (1 Samuel 9:27). ¡Imagínese! Mandar al rey de Israel a detenerse en
lugar de actuar.

Samuel le decía: "Saúl, acabo de ungirte y ya tu mente está corriendo.
Estás pensando: « ¿Qué está haciendo Dios? ¿Cómo puedo conocer su voz,
su voluntad? » Deja de esforzarte, Saúl, ¿Quieres saber de Dios? Entonces
quédate quieto y escucha, yo te daré la palabra de Dios."

Esto ilustra perfectamente el principio que quiero enfatizar aquí: La palabra
del Señor -la voz de la dirección y la liberación - se da a los que están
todavía delante de Dios.

Judá fue invadido por una coalición de ejércitos poderosos y la Escritura
dice que el rey Josafat "temía, y se puso a buscar a Jehová, e hizo pregonar
ayuno a todo Judá" (2 Crónicas 20:3).

La gente comenzó a orar: ¡En tus manos están la fuerza y el poder: nadie
puede oponerte resistencia! … En nosotros no hay fuerza contra tan grande
multitud que viene contra nosotros: no sabemos qué hacer: pero nuestros ojos
están en ti". (Versículos 6, 12).

Una vez más, vemos que no hay nada malo en tener miedo. Dios es paciente para
con nosotros, y no tiene el miedo en nuestra contra. De hecho, debemos orar la
misma oración que Josafat oró: "Señor, estoy asustado El enemigo viene como
una inundación, y yo no se qué hacer, pero sé que tu tienes todo el poder y
la fuerza, por lo que no haré nada, Señor, excepto orar, fijaré mis ojos en
ti."

El Espíritu ordenó: "No temas ni desmayes... porque la batalla no es vuestra,
sino de Dios.... No tendréis necesidad de luchar en esta batalla: paraos,
vosotros estad firmes, y ved la salvación del Señor con
vosotros."(Versículos 15-17).

La expresión “paraos” significa "toma tu posición. No dudes en este
asunto". En otras palabras: "Toma una posición de fe. Estad convencidos de que
esta es una batalla del Señor para luchar,  no es tuya."
 DAVID WILKERSON

viernes, 5 de octubre de 2012

ENFOCÁNDOSE EN AYUDAR A OTROS

No deberíamos tener que viajar más allá de nuestro propio vecindario para
tener el más grande avivamiento imaginable. Dios dice que si nosotros damos
nuestro pan al hambriento, si albergamos a los pobres en nuestra casa, si
cubrimos al desnudo y saciamos al alma afligida, Él nos pastoreará siempre y
nos proveerá continuamente, seremos como huerto de riego, y como manantial de
aguas, cuyas aguas nunca faltan. (Ver Isaías 58:7, 10-11)

Dios nos está diciendo: “¡Enfócate en ayudar a otros! Extiende tu mano al
pobre y al que sufre, y Yo te responderé, te guiare y te satisfaré. Serás
como un manantial de vida para otros, y tus bendiciones nunca faltarán”.

Si no estás conforme con esta enseñanza del Antiguo Testamento, escucha lo
que Jesús dice en el Nuevo Testamento:
“Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de
beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis;
enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Entonces también ellos le
responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento,
forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? Entonces les
responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de
estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. E irán éstos al castigo
eterno, y los justos a la vida eterna” (Mateo 25:42-46).

“Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y
cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? " (1 Juan
3:17).

A estas alturas puedes estar diciendo: “Me gustaría ser mas compasivo, para
ayudar al necesitado. ¿Cómo puedo hacer un cambio?”

Yo solamente puedo decirte que Dios responderá esta oración: “Señor, veo
todas las necesidades humanas alrededor de mí y sé que el único Jesús que
mi ciudad puede ver en la vida es aquel que verán a través de mi y de mi
iglesia. Dios, Tú tienes que dirigirme, yo estoy listo con mi billetera, mi
casa, mi tiempo, muéstrame dónde ir, Señor” Puedes estar seguro que Dios
traerá esas necesidades a la entrada de tu puerta.
 DAVID WILKERSON

jueves, 4 de octubre de 2012

LA MISION DE LA IGLESIA

Usted puede preguntarse, “¿cuál es la misión de la iglesia?”  Para
contestar dicha pregunta yo sugiero que observemos la misión de Jesucristo.
Cuando nosotros comprendemos Su misión en la tierra, entonces conoceremos la
misión de la iglesia. Cuando nosotros sabemos en qué estaba involucrado
Jesús, entonces conoceremos lo que nosotros, la iglesia,  está destinada a
hacer.

La misión de Jesús fue la misma que la de Su Padre. Él vino, Él habló, Él
predicó. Él abrió Su boca y dijo, “Yo quiero la voluntad de mi Padre sea
hecha en la tierra así como en el cielo” (ver Mateo 6:9-13 y Juan 6:38).
“... entonces conoceréis que yo soy y que nada hago por mí mismo, sino que,
según me enseñó el Padre, así hablo, porque el que me envió, conmigo está;
no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.” (Juan
8:28-29, RV1995).  Jesús está diciendo, “Yo no hago nada a menos de que yo
escuche o vea al Padre haciéndolo. El Padre obra a través de mí.”

Toda la gloria, todo el poder, toda la autoridad de Jesús provino del Padre
pero después ésta fue le dada al mundo a través del Él. En muchas ocasiones
en la iglesia nuestra necesidad más grande es dejar que salga al mundo lo que
recibimos de Él. Dios nos dio a nosotros, nosotros recibimos y después nos
detenemos. Dios quiere continuar derramando Su bendición  sobre su iglesia y
Él lo hará mientras nosotros sigamos compartiéndola. Nosotros recibimos y
después damos. Posteriormente recibimos más y damos más, y de nuevo
recibimos.

A veces la bendición de Dios se frena porque nosotros solamente queremos
recibir y no dar. Siempre cuando la iglesia no da ésta empieza a
distorsionarse y deja de ser como Jesús.

Jesús vino a la tierra con la misión de Dios en Su corazón. Jesús predica
las Buenas nuevas a los pobres, Él libera a los cautivos y a aquéllos que se
encuentran bajo ataduras. Él sana al enfermo. ¡Él proclama el año de
libertad a todos quienes se encuentran en esclavitud -y ésta es la misión de
la iglesia!
GARY WILKERSON

miércoles, 3 de octubre de 2012

JESÚS Y LA COMPASIÓN

Durante su tiempo en la tierra, Jesús fue la encarnación de la compasión de
Dios. Las escrituras frecuentemente nos dicen que Cristo era “movido a
compasión” por el sufrimiento de la gente (vea Marcos 6:34, 8:2). Y si ese
fue el caso en el primer siglo ¡Que profunda pena debe haber ahora en el
corazón de nuestro Señor!

Creo que Dios esta conteniéndose de intervenir antes del fin de los tiempos
donde pondrá fin a todas las cosas. Nunca creeré que Él es solamente un
espíritu benigno que se sienta en el cielo y que no se conmueve por los
horribles espíritus sueltos en este mundo. No, Él es un Padre compasivo que
agoniza por el sufrimiento de sus hijos.

La biblia nos dice que “nunca decayeron sus misericordias” (Lamentaciones
3:22). “Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, lento para la ira, y
grande en misericordia y verdad” (Salmos 86:15).

En la biblJesús no los abandonó. Él realizó milagros de sanidad y
liberación. Los mudos hablaban, los paralíticos saltaban, los ciegos veían,
los enfermos repentinamente eran sanados. Y con cada sanidad, la multitud
oprimía para estar aun más cerca. Me imagino la gente cargando a sus niños
enfermos y avanzando hacia adelante, mientras los discípulos luchaban por
mantener el orden.

Estas personas habían estado en el desierto por tres días sin comer y estaban
desfalleciendo de hambre. Y entonces Jesús dijo: “Tengo compasión de la
gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y
enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino” (Mateo
15:32).
Dios quiere que cada uno de nosotros tome parte de Su compasivo corazón hacia
el mundo. Si estás dispuesto a hacer eso, Él enviará las necesidades a tu
puerta. Preséntate al Señor para ser usado y Él te abrirá las puertas.
Entonces conocerás realmente Su corazón de compasión.ia leemos una escena
increíble: “Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos,
mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y
los sanó” (Mateo 15:30).

¿Puedes imaginar esta escena? Todos alrededor de Jesús, cientos de personas
afligidas estaban sentadas y recostadas en el suelo: niños pequeños demasiado
enfermos como para sentarse, gente pidiendo ayuda a gritos, gimiendo de dolor,
con fiebre, poseídos por demonios, enfermos, desesperados.


DAVID WILKERSON