miércoles, 5 de octubre de 2011

LA BATALLA DE JACOB FUE CON EL SEÑOR

Una de las lecciones más grandes que nosotros podemos aprender es que nuestra
batalla nunca es con la gente. Ésta no es contra compañeros de trabajo,
vecinos, o seres queridos que no han sido salvos - sino con Dios.

Si usted alinea todas las áreas de su vida con Dios, todo lo demás se
acomodará en su lugar. Cuando usted se encuentra en rectitud con Él-
cubierto con la sangre de Cristo, sin pecado en su vida, y en oración
constante- entonces ¡todos los demonios del infierno no pueden afectar lo que
Dios quiere hacer! Él quiere que usted posea fortaleza divina.

Oseas dijo, “Pleito tiene Jehová con Judá (Su pueblo)” (Oseas 12:2).
¿Cuál es la controversia que Dios tiene con Su iglesia? ¡La pereza
espiritual! Nosotros queremos milagros, bendiciones, liberación a ningún
costo y sin ningún esfuerzo!

¿Quiénes en el pueblo de Dios hoy en día oran toda la noche, luchan,
sollozan, claman al Señor como lo hizo Jacob? ¿Quién está tan determinado
por agradar a Dios que se encuentra desesperado por ser librado de todo
hábito, de toda lujuria- y clama y pelea con Dios hasta que Él rompa todas
las cadenas?

Oseas le dijo a Israel, “¡Todo lo que tú quieres es prosperidad y
seguridad! Tú no estás dispuesto a tomar tu posición. ¡Tú no quieres vivir
complaciendo a Jehová, sino a ti mismo!”

Jacob era un guerrero desde el día en que nació. Él prevaleció “por su
fortaleza” (ver Génesis 25:26) y ¡lo mismo debemos hacer usted y yo!
¡Nosotros tenemos Su fortaleza pero no la utilizamos !“Fortalecidos con todo
poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y
paciencia.” (Colosenses 1:11).

“...para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser
fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu...” (Efesios
3:16).

¡La iglesia de Cristo Jesús nunca va a poder ver lo que Dios tiene preparado
hasta que Él vea que le buscamos diligentemente! “La oración eficaz del
justo puede mucho.” (Santiago 5:16).

Dios quiere que usted se acerque a Él pues le ama! Él le está diciendo,
“¡Aquí está. Si tú lo quieres, ven y tómalo!” ¡Él quiere hacer de
usted un soldado fuerte y preparado para formar parte de Su ejército!

David Wilkerson