Cuando la Palabra de Dios habla de reposo, incluye el descanso físico. Pero el
santo descanso del Señor comienza en el alma: "Por tanto, queda un reposo para
el pueblo de Dios" (Hebreos 4:9). ¿Qué es este descanso? Se trata de poner
todos nuestros pecados-cargas en Cristo.
Jesús mismo dice: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y
yo os haré descansar" (Mateo 11:28). Él está diciendo, "Por la fe, debes
entrar en el descanso del Padre, en su Sabbat. Niégate a llevar tus cargas
desde y hacia tu casa por más tiempo, en cambio, ponlas todas en Mí. Yo soy
el Señor del día de reposo y soy el único que puede soportar tu carga."
Permítame preguntarle: ¿Por qué tantos cristianos rechazan la oferta de
Jesús? Yo creo que si Jeremías viviera hoy, estaría atónito por todos los
cristianos que siguen llevando sus propias cargas de pecado y sus batallas con
la tentación. Probablemente gritaría: "¿Por qué estás soportando todas
estas cargas en un glorioso día de reposo ¿No te dijo Jesús lo que le dije a
Israel:" No traigas ninguna carga a tu casa "¿Por qué sigues llevando esas
cargas? ¡No lleves cargas en el Sabbat, porque es un día santo para el
Señor! "
El punto aquí es que el día de reposo significa que debemos dejar nuestras
obras, nuestro propio esfuerzo humano para merecer la salvación de Dios: "Ni
saquéis cargas de vuestras casas en día de reposo, ni hagáis trabajo alguno,
sino santificad el día de reposo, como mandé a vuestros padres "(Jeremías
17:22).
Aquí está el secreto de cómo hemos de santificar el día de reposo: Hemos de
dar todas nuestras cargas a Jesús y confiar en Su Espíritu Santo para que nos
dé fuerza para toda la vida. ¡Eso es! Honramos el sábado dejando de lado
todo auto-esfuerzo para tratar de hacer nuestro propio camino a través del
pecado y la tentación.
Debemos observar que ésta orden no sólo es para el domingo sino para todos
los días.
DAVID WILKERSON
martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
JUICIO FIRMADO
Creo que Dios nos ha dado una promesa muy específica para los tiempos
difíciles que se avecinan. Se la dio a Abraham y a su descendencia como un
juramento.
"Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del
temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos
con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días." (
Lucas 1:73-75).
Dios ha jurado que nos librará de todo enemigo y toda cosa que nos infunda
temor para que podamos servirle todos los días de nuestra vida sin miedo.
Amado, el hambre es un enemigo. La desnudez y la pobreza son enemigos.
Este juramento de Dios debe ser el fundamento de nuestra confianza en todos los
momentos de crisis, desastres y temor. ¡Memorícelo! Y deje que sea su santo
argumento ante el trono de la gracia.
En el Salmo 121 David nos ha proporcionado uno de los argumentos más poderosos
que El Santo Espíritu haya dado alguna vez al hombre. El salmo completo nos
dice que toda nuestra ayuda viene solo del Señor. El Salmo 124 es otro santo
argumento, una promesa específica para usted que le permita construir especial
confianza.
Ahora América está bajo un "juicio firmado" de Dios. Los juicios firmados
llevan una marca especial de Dios en cuanto que reflejan los pecados cometidos
en su contra. Como estos juicios tienen lugar ante nuestros propios ojos,
nuestra única respuesta es tener a Jesús como escudo. Apresúrese hoy para
encontrarse con Jesús en su lugar secreto de oración, eche raíces profundas
en Él y sepa que Él le sostendrá en toda circunstancia.
Eche mano también de las siguientes promesas especiales para estar listo en
cualquier situación y toda calamidad que pudiera enfrentar:
“Para los justos la luz brilla en las tinieblas... No temerá recibir malas
noticias su corazón estará firme, confiado en el Señor. Su corazón estará
seguro, no tendrá temor." (Salmo 112:4, 7-8).
“Juzgará al mundo con justicia... El Señor es un refugio para los
oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu nombre
confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan."(Salmo
9:8-10).
DAVID WILKERSON
difíciles que se avecinan. Se la dio a Abraham y a su descendencia como un
juramento.
"Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del
temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos
con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días." (
Lucas 1:73-75).
Dios ha jurado que nos librará de todo enemigo y toda cosa que nos infunda
temor para que podamos servirle todos los días de nuestra vida sin miedo.
Amado, el hambre es un enemigo. La desnudez y la pobreza son enemigos.
Este juramento de Dios debe ser el fundamento de nuestra confianza en todos los
momentos de crisis, desastres y temor. ¡Memorícelo! Y deje que sea su santo
argumento ante el trono de la gracia.
En el Salmo 121 David nos ha proporcionado uno de los argumentos más poderosos
que El Santo Espíritu haya dado alguna vez al hombre. El salmo completo nos
dice que toda nuestra ayuda viene solo del Señor. El Salmo 124 es otro santo
argumento, una promesa específica para usted que le permita construir especial
confianza.
Ahora América está bajo un "juicio firmado" de Dios. Los juicios firmados
llevan una marca especial de Dios en cuanto que reflejan los pecados cometidos
en su contra. Como estos juicios tienen lugar ante nuestros propios ojos,
nuestra única respuesta es tener a Jesús como escudo. Apresúrese hoy para
encontrarse con Jesús en su lugar secreto de oración, eche raíces profundas
en Él y sepa que Él le sostendrá en toda circunstancia.
Eche mano también de las siguientes promesas especiales para estar listo en
cualquier situación y toda calamidad que pudiera enfrentar:
“Para los justos la luz brilla en las tinieblas... No temerá recibir malas
noticias su corazón estará firme, confiado en el Señor. Su corazón estará
seguro, no tendrá temor." (Salmo 112:4, 7-8).
“Juzgará al mundo con justicia... El Señor es un refugio para los
oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu nombre
confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan."(Salmo
9:8-10).
DAVID WILKERSON
viernes, 8 de marzo de 2013
ESTÁS SIENDO PROBADO
Ten la seguridad de que si estás tratando de andar rectamente ante el Señor,
estás siendo probado. De hecho, mientras más íntimamente camines con Cristo,
más intensa será la prueba. Las Escrituras dejan esto bien claro:
“El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará…y en su caída
serán ayudados de pequeño socorro…También algunos de los sabios caerán
para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado;
porque aun para esto hay plazo.” (Daniel 11:32-35)
Un gran tiempo de prueba que viene sobre "algunos de los sabios". ¿Y quiénes
son los que van a ser probados? Son los justos, aquellos que hacen las obras
del Señor, que caminan con Dios y tienen la sabiduría de Cristo.
En estos momentos te preguntarás: “¿Por qué estoy siendo probado? ¿Por
qué me está pasando esto a mí?”
¿Recuerdas tus días de estudiante? Cuando dabas un examen en la escuela,
éste revelaba cuánto habías aprendido de lo que te habían enseñado. Sin
embargo, Pablo hablaba de una escuela diferente, una donde estamos "aprendiendo
a Cristo" y donde estamos "siendo enseñados por Él, conforme a la verdad que
está en Jesús" (vea Efesios 4:20-21). Si perteneces a Jesús, estás en Su
escuela. Puedes haber pensado que ya te habías graduado, pero eso no sucederá
hasta que estés en la gloria.
Cuando estaba en la escuela, odiaba las "pruebas sorpresa". Sin embargo, el
Señor nos ha dicho que estemos listos para ser probados en cualquier momento,
y que estas pruebas continuarán hasta que Jesús regrese. Todos los que aman
al Señor van a pasar por el fuego de las pruebas y serán purificados de todo
aquello que no es como Cristo, en preparación para las bodas del Cordero.
David hablaba a menudo de que estaba siendo probado y escudriñado: “Yo sé,
Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada” (1
Crónicas 29:17). “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me
has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga
transgresión” (Salmo 17:3).
DAVID WILKERSON
estás siendo probado. De hecho, mientras más íntimamente camines con Cristo,
más intensa será la prueba. Las Escrituras dejan esto bien claro:
“El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará…y en su caída
serán ayudados de pequeño socorro…También algunos de los sabios caerán
para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado;
porque aun para esto hay plazo.” (Daniel 11:32-35)
Un gran tiempo de prueba que viene sobre "algunos de los sabios". ¿Y quiénes
son los que van a ser probados? Son los justos, aquellos que hacen las obras
del Señor, que caminan con Dios y tienen la sabiduría de Cristo.
En estos momentos te preguntarás: “¿Por qué estoy siendo probado? ¿Por
qué me está pasando esto a mí?”
¿Recuerdas tus días de estudiante? Cuando dabas un examen en la escuela,
éste revelaba cuánto habías aprendido de lo que te habían enseñado. Sin
embargo, Pablo hablaba de una escuela diferente, una donde estamos "aprendiendo
a Cristo" y donde estamos "siendo enseñados por Él, conforme a la verdad que
está en Jesús" (vea Efesios 4:20-21). Si perteneces a Jesús, estás en Su
escuela. Puedes haber pensado que ya te habías graduado, pero eso no sucederá
hasta que estés en la gloria.
Cuando estaba en la escuela, odiaba las "pruebas sorpresa". Sin embargo, el
Señor nos ha dicho que estemos listos para ser probados en cualquier momento,
y que estas pruebas continuarán hasta que Jesús regrese. Todos los que aman
al Señor van a pasar por el fuego de las pruebas y serán purificados de todo
aquello que no es como Cristo, en preparación para las bodas del Cordero.
David hablaba a menudo de que estaba siendo probado y escudriñado: “Yo sé,
Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada” (1
Crónicas 29:17). “Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me
has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga
transgresión” (Salmo 17:3).
DAVID WILKERSON
jueves, 7 de marzo de 2013
EL APOSENTO DE LA ORACIÓN
Jeremías profetizó que todos los pastores que se niegan a buscar a Dios en
oración fallarán: " Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a
Jehová; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció" (Jeremías
10:21)
La escena que describe Jeremías es exactamente lo que estamos viendo hoy en
día en la iglesia. Muchos pastores se han vuelto perezosos y negligentes.
Ellos ven su llamado solamente como un trabajo, un salario. Se apoyan en el
brazo de la carne en lugar de buscar conocer el corazón de Dios a través de
la oración. Han perdido todo el poder de alimentar y mantener a las ovejas en
orden, y las ovejas han sido dispersadas.
La unidad que una vez mantuvo fuerte a las iglesias está siendo destruida.
Jeremías dijo de su día: “Mi tienda está destruida, y todas mis cuerdas
están rotas; mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya más quien
levante mi tienda, ni quien cuelgue mis cortinas.” (10:20). Las cuerdas de
las que él hablaba, el poder unificador de Dios que mantiene la unidad entre
el pueblo, habían sido destruidas. El rebaño fue dispersado y había tal
inmundicia entre el sacerdocio, que nadie se atrevía a acercarse a las cosas
santas de Dios. Ningún sacerdote era digno de tocar las cortinas santas.
Quiero dirigirme a aquellos que buscan a Dios: ¿Tienes un aposento de
oración? Tener un “aposento secreto” significa simplemente encerrarse a
solas con Dios en cualquier lugar, en cualquier momento, dándole tiempo de
calidad para buscarlo y clamar a su nombre (véase Mateo 6:6).
“Aposento de oración” también significa “hábito de oración”.
¿Tienes la práctica cotidiana de encontrarte a solas con Dios? "Práctica"
significa disciplinarte para venir delante de Dios, con un corazón que dice:
“Tengo que estar a solas con Dios, tengo que hablar con mi Padre hoy!”
A veces mi aposento secreto es estar solo en mi automóvil. A menudo es mi
estudio en mi hogar, o en las calles de Nueva York. Hace unas semanas atrás
era en una playa de Florida, donde caminé durante horas, a solas con Dios.
El tipo de oración de la que estoy hablando tiene que ver con la intimidad con
Dios, de la disposición de estar a solas con él. Jesús nos advirtió acerca
de la hipocresía en la oración. Él hizo una distinción dramática entre los
que buscan a Dios en el aposento secreto, y los que oran para que puedan ser
vistos por los demás como santos.
DAVID WILKERSON
oración fallarán: " Porque los pastores se infatuaron, y no buscaron a
Jehová; por tanto, no prosperaron, y todo su ganado se esparció" (Jeremías
10:21)
La escena que describe Jeremías es exactamente lo que estamos viendo hoy en
día en la iglesia. Muchos pastores se han vuelto perezosos y negligentes.
Ellos ven su llamado solamente como un trabajo, un salario. Se apoyan en el
brazo de la carne en lugar de buscar conocer el corazón de Dios a través de
la oración. Han perdido todo el poder de alimentar y mantener a las ovejas en
orden, y las ovejas han sido dispersadas.
La unidad que una vez mantuvo fuerte a las iglesias está siendo destruida.
Jeremías dijo de su día: “Mi tienda está destruida, y todas mis cuerdas
están rotas; mis hijos me han abandonado y perecieron; no hay ya más quien
levante mi tienda, ni quien cuelgue mis cortinas.” (10:20). Las cuerdas de
las que él hablaba, el poder unificador de Dios que mantiene la unidad entre
el pueblo, habían sido destruidas. El rebaño fue dispersado y había tal
inmundicia entre el sacerdocio, que nadie se atrevía a acercarse a las cosas
santas de Dios. Ningún sacerdote era digno de tocar las cortinas santas.
Quiero dirigirme a aquellos que buscan a Dios: ¿Tienes un aposento de
oración? Tener un “aposento secreto” significa simplemente encerrarse a
solas con Dios en cualquier lugar, en cualquier momento, dándole tiempo de
calidad para buscarlo y clamar a su nombre (véase Mateo 6:6).
“Aposento de oración” también significa “hábito de oración”.
¿Tienes la práctica cotidiana de encontrarte a solas con Dios? "Práctica"
significa disciplinarte para venir delante de Dios, con un corazón que dice:
“Tengo que estar a solas con Dios, tengo que hablar con mi Padre hoy!”
A veces mi aposento secreto es estar solo en mi automóvil. A menudo es mi
estudio en mi hogar, o en las calles de Nueva York. Hace unas semanas atrás
era en una playa de Florida, donde caminé durante horas, a solas con Dios.
El tipo de oración de la que estoy hablando tiene que ver con la intimidad con
Dios, de la disposición de estar a solas con él. Jesús nos advirtió acerca
de la hipocresía en la oración. Él hizo una distinción dramática entre los
que buscan a Dios en el aposento secreto, y los que oran para que puedan ser
vistos por los demás como santos.
DAVID WILKERSON
miércoles, 6 de marzo de 2013
APAGA LA LLAMA
Un amigo cercano me dijo algo en el teléfono que me tomó por sorpresa. Sentí
que fue mordaz y me molestó profundamente. No le colgué, pero corté la
conversación y él se dio cuenta que realmente me había provocado.
Esa conversación encendió un fuego bajo mi piel. Estaba perturbado, herido y
agitado. La ira, la indignación y el dolor empezaron a inundarme y, en poco
tiempo, empecé a sentirme molesto al respecto.
Comencé a caminar de un lado a otro en mi estudio, tratando de orar, pero
estaba tan molesto y preocupado que apenas podía concentrarme en el Señor.
Oré: “Dios, mi amigo me menospreció y no había razón para ello. Tenía
que haber sido el diablo tratando de provocarme. ¡No tengo que escuchar
eso!”
Permití que estos pensamientos se cocieran a fuego lento durante una hora
aproximadamente. Entonces, finalmente, llegué a un punto de ebullición y
exclamé: ¡"Señor, realmente estoy hirviendo en esto!"
Fue entonces cuando oí ese silbo apacible y delicado de Dios, diciendo:
“David, apaga esa llama ahora mismo. Estás hirviendo en tus propios jugos de
dolor, ira y odio porque has sido herido profundamente. Pero lo que estás
haciendo es peligroso, no te atrevas a seguir haciéndolo”.
Hace mucho tiempo que aprendí que cuando el Espíritu Santo habla, hay que
prestar atención. Me arrepentí de inmediato y pedí Su perdón. Después me
senté y me puse a pensar: “¿Qué fue lo que me provocó tanto? Y ¿Por qué
estuve hirviendo de ira por dentro? No puedo permanecer enojado con este amigo.
Hemos sido amigos cercanos durante mucho tiempo y sé que lo voy a perdonar.
Entonces, ¿Por qué estoy tan disgustado?”
De repente, me di cuenta: Estaba hirviendo de ira por dentro, no como resultado
de esa conversación hiriente, sino que estaba enojado porque me había
permitido ser provocado fácilmente otra vez. Yo estaba preocupado y molesto
conmigo mismo porque de nuevo había caído rápidamente en un viejo hábito
que yo pensaba que había vencido.
La forma más rápida de "apagar la llama" es confiar en el perdón de Cristo.
Él está dispuesto a perdonar en todo tiempo. “Porque tú, Señor, eres
bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te
invocan” (Salmo 86:5).
DAVID WILKERSON
que fue mordaz y me molestó profundamente. No le colgué, pero corté la
conversación y él se dio cuenta que realmente me había provocado.
Esa conversación encendió un fuego bajo mi piel. Estaba perturbado, herido y
agitado. La ira, la indignación y el dolor empezaron a inundarme y, en poco
tiempo, empecé a sentirme molesto al respecto.
Comencé a caminar de un lado a otro en mi estudio, tratando de orar, pero
estaba tan molesto y preocupado que apenas podía concentrarme en el Señor.
Oré: “Dios, mi amigo me menospreció y no había razón para ello. Tenía
que haber sido el diablo tratando de provocarme. ¡No tengo que escuchar
eso!”
Permití que estos pensamientos se cocieran a fuego lento durante una hora
aproximadamente. Entonces, finalmente, llegué a un punto de ebullición y
exclamé: ¡"Señor, realmente estoy hirviendo en esto!"
Fue entonces cuando oí ese silbo apacible y delicado de Dios, diciendo:
“David, apaga esa llama ahora mismo. Estás hirviendo en tus propios jugos de
dolor, ira y odio porque has sido herido profundamente. Pero lo que estás
haciendo es peligroso, no te atrevas a seguir haciéndolo”.
Hace mucho tiempo que aprendí que cuando el Espíritu Santo habla, hay que
prestar atención. Me arrepentí de inmediato y pedí Su perdón. Después me
senté y me puse a pensar: “¿Qué fue lo que me provocó tanto? Y ¿Por qué
estuve hirviendo de ira por dentro? No puedo permanecer enojado con este amigo.
Hemos sido amigos cercanos durante mucho tiempo y sé que lo voy a perdonar.
Entonces, ¿Por qué estoy tan disgustado?”
De repente, me di cuenta: Estaba hirviendo de ira por dentro, no como resultado
de esa conversación hiriente, sino que estaba enojado porque me había
permitido ser provocado fácilmente otra vez. Yo estaba preocupado y molesto
conmigo mismo porque de nuevo había caído rápidamente en un viejo hábito
que yo pensaba que había vencido.
La forma más rápida de "apagar la llama" es confiar en el perdón de Cristo.
Él está dispuesto a perdonar en todo tiempo. “Porque tú, Señor, eres
bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te
invocan” (Salmo 86:5).
DAVID WILKERSON
martes, 5 de marzo de 2013
¡JUSTO A TIEMPO!
Hace años, después de haber caminado por las calles de Nueva York, agotado,
cansado en alma y cuerpo, desarrollé mononucleosis. Terminé en el hospital
por un periodo de seis semanas y desarrollé un bulto en la garganta. No podía
tragar y a veces ni siquiera podía recuperar el aliento. Mi peso se redujo a
poco menos de 52 kilos. Como no podía viajar, todos los ingresos del
ministerio rápidamente se agotaron y parecía que había llegado el fin de
Teen Challenge.
Recuerdo la noche en que clamé en desesperación: “¡Señor, me rindo! Teen
Challenge es todo Tuyo. Simplemente voy a confiar en Ti. Si quieres que las
puertas del ministerio se cierren, es Tu negocio. Pero por favor, Dios, ¡Saca
esta cosa de mi garganta!”. Al cabo de una hora escupí un bulto carnoso del
tamaño de una nuez grande.
Salí del hospital en un día o dos, y pronto volvieron mis fuerzas. Y
descubrí que mientras yo estaba fuera, Teen Challenge había sobrevivido! No
sé cómo lo hizo el Señor, pero mientras estaba enfermo, el personal comenzó
a confiar en el Señor en lugar de mirarme a mí. ¡Y eso era lo que Dios estaba
tratando de lograr!
Amado, tus problemas no son accidentes imprevistos. No importa lo que estés
pasando, no importa cuan profundo sea tu dolor, Dios da justo en el blanco y
siempre a tiempo.
Podrías pensar que el diablo entró e interrumpió el plan de Dios para tu
vida, diciendo: “Déjamelo a mí”, pero no, ese no es el caso. No importa
si hiciste algo estúpido o descuidado. Si te has arrepentido, el Señor puede
utilizar todo lo malo para tu bien.
No te concentres en tus errores pasados, quita tus ojos de esos monstruos. Dios
prometió restaurar todos los años que el pulgón ha comido. Anímate con estas
palabras y deja que se conviertan en tu vida y esperanza: “Mi Dios puede hacer
cualquier cosa, Él no se ha olvidado de mí, nadie puede cambiar Sus planes,
no importa lo mal que parezcan las cosas, ¡Él tiene todo bajo control!”.
DAVID WILKERSON
cansado en alma y cuerpo, desarrollé mononucleosis. Terminé en el hospital
por un periodo de seis semanas y desarrollé un bulto en la garganta. No podía
tragar y a veces ni siquiera podía recuperar el aliento. Mi peso se redujo a
poco menos de 52 kilos. Como no podía viajar, todos los ingresos del
ministerio rápidamente se agotaron y parecía que había llegado el fin de
Teen Challenge.
Recuerdo la noche en que clamé en desesperación: “¡Señor, me rindo! Teen
Challenge es todo Tuyo. Simplemente voy a confiar en Ti. Si quieres que las
puertas del ministerio se cierren, es Tu negocio. Pero por favor, Dios, ¡Saca
esta cosa de mi garganta!”. Al cabo de una hora escupí un bulto carnoso del
tamaño de una nuez grande.
Salí del hospital en un día o dos, y pronto volvieron mis fuerzas. Y
descubrí que mientras yo estaba fuera, Teen Challenge había sobrevivido! No
sé cómo lo hizo el Señor, pero mientras estaba enfermo, el personal comenzó
a confiar en el Señor en lugar de mirarme a mí. ¡Y eso era lo que Dios estaba
tratando de lograr!
Amado, tus problemas no son accidentes imprevistos. No importa lo que estés
pasando, no importa cuan profundo sea tu dolor, Dios da justo en el blanco y
siempre a tiempo.
Podrías pensar que el diablo entró e interrumpió el plan de Dios para tu
vida, diciendo: “Déjamelo a mí”, pero no, ese no es el caso. No importa
si hiciste algo estúpido o descuidado. Si te has arrepentido, el Señor puede
utilizar todo lo malo para tu bien.
No te concentres en tus errores pasados, quita tus ojos de esos monstruos. Dios
prometió restaurar todos los años que el pulgón ha comido. Anímate con estas
palabras y deja que se conviertan en tu vida y esperanza: “Mi Dios puede hacer
cualquier cosa, Él no se ha olvidado de mí, nadie puede cambiar Sus planes,
no importa lo mal que parezcan las cosas, ¡Él tiene todo bajo control!”.
DAVID WILKERSON
lunes, 4 de marzo de 2013
LLUEVE SOBRE JUSTOS E INJUSTOS
Mentiría si te dijera que los cristianos observarán la tristeza, la angustia,
el desempleo y la depresión en todos los lados, mientras que ellos mismos
permanecen a salvo dentro de un capullo acogedor de salud y riqueza. La Biblia
dice que Dios hace llover sobre justos e injustos (Mateo 5:45). Job fue santo y
sin embargo sufrió, pero así como Dios sacó a Job de su aflicción, así Él
nos sacará a pesar de que nosotros, también pasaremos por el fuego.
Cientos de ministros se reúnen para orar en diferentes ciudades, y la misma
confesión se escucha: “Nunca han habido tantos tan profundamente probados.
Satanás ha venido como inundación, con problemas, dificultades, profunda
tristeza y dolor que aquejan a los santos”.
Satanás era el perturbador de Job, y él es tu perturbador. ¿Será que de
nuevo se puso de pie ante Dios y emitió una gran acusación en contra de la
iglesia de estos tiempos? Puede que haya desafiado a Dios diciéndole: "Esta es
la última hora, pero no tienes una verdadera iglesia, no tienes novia sin
mancha, no hay vírgenes prudentes, de hecho, la mayoría de ellos están
dormidos. Míralos: materialistas, egocéntricos, codiciosos por las riquezas y
la buena vida. Escucha a sus maestros diciéndoles que no es necesario sufrir,
que todas las cosas son suyas con sólo pedirlo.
“¡Haz caer el muro de protección, Dios! Déjame ponerlos a prueba y ni
siquiera quedará un remanente santo. Les quitaré su empleo, los castigaré
con penas, derramaré un espíritu de temor y desaliento, y los inundaré con
tentaciones. Verás que esta última generación mimada fracasa. ¡Son unos
debiluchos espirituales!”
Amados, esta es la razón por la cual la Escritura dice: “¡Ay de los
moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con
gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12: 12).
En el medio de la prueba, algunos de ustedes ya han adoptado el lenguaje
desesperado de Job. Tu corazón clama: "Dios, ¿qué he hecho mal? Yo no
entiendo por qué esta calamidad ha caído sobre mí cuando yo más te amaba,
mi caminar era santo, mi corazón puro y mi espíritu te anhelaba. Me parece
que cuanto más me acerco a ti, más profundo caigo en problemas y vienen más
tristezas".
No nos damos cuenta de lo importante que es para Dios que confiemos en Él a
través de todas las inundaciones de problemas que vengan sobre nosotros desde
el infierno. Verás, el diablo no puede tocarte ni probarte a menos que Dios
primero derribe la cerca de protección y lo permita.
DAVID WILKERSON
el desempleo y la depresión en todos los lados, mientras que ellos mismos
permanecen a salvo dentro de un capullo acogedor de salud y riqueza. La Biblia
dice que Dios hace llover sobre justos e injustos (Mateo 5:45). Job fue santo y
sin embargo sufrió, pero así como Dios sacó a Job de su aflicción, así Él
nos sacará a pesar de que nosotros, también pasaremos por el fuego.
Cientos de ministros se reúnen para orar en diferentes ciudades, y la misma
confesión se escucha: “Nunca han habido tantos tan profundamente probados.
Satanás ha venido como inundación, con problemas, dificultades, profunda
tristeza y dolor que aquejan a los santos”.
Satanás era el perturbador de Job, y él es tu perturbador. ¿Será que de
nuevo se puso de pie ante Dios y emitió una gran acusación en contra de la
iglesia de estos tiempos? Puede que haya desafiado a Dios diciéndole: "Esta es
la última hora, pero no tienes una verdadera iglesia, no tienes novia sin
mancha, no hay vírgenes prudentes, de hecho, la mayoría de ellos están
dormidos. Míralos: materialistas, egocéntricos, codiciosos por las riquezas y
la buena vida. Escucha a sus maestros diciéndoles que no es necesario sufrir,
que todas las cosas son suyas con sólo pedirlo.
“¡Haz caer el muro de protección, Dios! Déjame ponerlos a prueba y ni
siquiera quedará un remanente santo. Les quitaré su empleo, los castigaré
con penas, derramaré un espíritu de temor y desaliento, y los inundaré con
tentaciones. Verás que esta última generación mimada fracasa. ¡Son unos
debiluchos espirituales!”
Amados, esta es la razón por la cual la Escritura dice: “¡Ay de los
moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con
gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo” (Apocalipsis 12: 12).
En el medio de la prueba, algunos de ustedes ya han adoptado el lenguaje
desesperado de Job. Tu corazón clama: "Dios, ¿qué he hecho mal? Yo no
entiendo por qué esta calamidad ha caído sobre mí cuando yo más te amaba,
mi caminar era santo, mi corazón puro y mi espíritu te anhelaba. Me parece
que cuanto más me acerco a ti, más profundo caigo en problemas y vienen más
tristezas".
No nos damos cuenta de lo importante que es para Dios que confiemos en Él a
través de todas las inundaciones de problemas que vengan sobre nosotros desde
el infierno. Verás, el diablo no puede tocarte ni probarte a menos que Dios
primero derribe la cerca de protección y lo permita.
DAVID WILKERSON
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